Merendar, la costumbre imprescindible en un buen plan para bajar de peso
La explicación de las nutricionistas María José Villanueva y Florencia Brunello.
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La traba para muchas personas que quieren bajar de peso es superar la hora de la vuelta a casa o el momento de la cena. La opinión frecuente es que después de un desayuno, una colación y un almuerzo saludables y en las cantidades aconsejadas, no pueden resistirse al final del día a la torre de galletitas dulces, la picadita improvisada o un sándwich recargado, o a los platos demasiado abundantes y repletos de grasas, a la noche.Con este circuito, el cambio esperado en la balanza no es tan rotundo y la frustración llega enseguida.Para revertirlo, la propuesta es revalorizar el momento de la merienda. Una comida que resulta fundamental para adelgazar y que, por coincidir con el trayecto de la vuelta a casa, el horario de salida de los chicos del colegio, de alguna actividad extra o el cierre del día laboral (¡cualquier excusa es válida!), se suele pasar por alto.El resultado: además de la sensación de ansiedad o malestar, en la cena el hambre será voraz y, por lo tanto, las porciones, excesivas y con alimentos poco recomendados. Siempre hay que tener en cuenta que el cuerpo a la noche se prepara para el descanso y no necesita calorías en exceso, ya que no las consumirá en las siguientes horas.También es importante advertir que el organismo, al no tener una rutina establecida de horarios, se descompagina hormonal y emocionalmente. Esto no quiere decir que sea necesario pensar en costumbres demasiado rígidas. Si no, en implementar un esquema posible de cumplir.Más beneficios de las meriendas- Contribuyen a mantener los niveles de glucosa estables.- Permiten que el metabolismo funcione en forma correcta.Los batidos frutales caseros, sin azúcar o con stevia, son una opción para incorporar más frutas.- Ayudan a disminuir la ansiedad.- Evitan el picoteo constante de alimentos poco nutritivos y altos en calorías.- Intervienen en la preservación de la masa muscular (con dietas extremas o inadecuadas este porcentaje disminuye).- Ayudan a regularizar el colesterol en sangre.Algunos ejemplos saludablesOtra de las ventajas es que esta comida no requiere de una preparación complicada. Con un café o una infusión a elección como base, se puede pensar en opciones simples, dulces y saladas.Las alternativas- Dos tostadas de pan integral con queso untable o fresco.- Un yogur descremado con granola casera.- Panqueques de avena con claras de huevo, vainilla y queso untable descremado con stevia.- Una fruta fresca y frutos secos.- Una tostada de pan integral untada con palta.- Huevos revueltos y un puñado de frutos secos.(Las porciones varían según las necesidades personales y la indicación profesional).La conclusión; la merienda es una de las cuatro comidas principales que necesita nuestro organismo para funcionar de manera correcta. Por eso, es importante no saltearla y encontrar el huequito de tiempo y el espacio -en el auto, el trabajo, en casa o en un café- para llevarla a cabo. Será el momento bisagra del día. ¡A ponerla en práctica!
