“Muchos consejos que se le dan a madres y padres están basados en el miedo”
Luisina Troncoso, vestuarista de rock y publicidades devenida en experta en crianza saludable tras el nacimiento de su hija, dice que “se pinta una maternidad color rosa, pero el puerperio trae mucho caos”. En su libro Los primeros 1000 días de tu hijo cuenta su propia historia y pone de relieve varios tabúes que aún aguardan ser derribados.
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Luisina Troncoso (37) trabajaba mil horas como vestuarista en películas, publicidades y bandas de rock. Vistió a Babasónicos, y fue la encargada de elegir los atuendos para las "vueltas" de Soda Stereo, IKV y Los Fabulosos Cadillacs. Cuando nació su hija Rafaela (6), una "nurse" la atendía durante la noche para que ella pudiera descansar -siguiendo una tradición familiar- e hizo todo lo posible para que "agarre" la mamadera (aunque la pequeña siempre se negó). Entre llantos infantiles y mucho trabajo personal, hizo un giro de 180 grados que la llevó a vincularse de otra manera con su hija (que finalmente la llevó a darle la teta para dormir hasta los cinco años) y adentrarse en el mundo de la crianza, que reflejó en su blog Mamá sabe bien. Hoy es puericultora, doula y cocinera saludable, estudia medicina tradicional china y lanzó un libro sobre embarazo, lactancia y alimentación familiar desde una visión holística, Los primeros 1000 días de tu hijo (Planeta).- Ya durante el embarazo, las voces alrededor de la panza que crece repiten -y exigen- como mantra: "¡Disfrutá de este momento!" ¿Te pasó?- ¡Sí! Creo que a todas nos pasa. "Andá al cine" o "ánda a comer afuera", como si fuera el fin del mundo; o "dormí ahora porque después no dormís más" (como si el sueño fuera acumulativo). Creo que es una presión más; y que, aunque a veces sean bien intencionados, muchos de los mitos y los consejos que se le dan a las madres y padres están basados en el miedo, que claramente no ayuda a nadie y solo crea preocupación, en lugar de dar herramientas para afrontar esta nueva etapa (nueva, ni mejor ni peor). El ejercicio de subestimar a otros en sus formas de maternar/paternar no termina nunca, cuando nace el bebé siempre van a aparecer los opinólogos que, frente a algo distinto a lo que hicieron o harían con sus hijos/as, no se sienten a gusto con tus decisiones y eso los hace sentir inseguros con las decisiones que ellos mismos tomaron. Esto habla de las carencias e inseguridades de quien hace esas observaciones o recomendaciones infundadas, más que de nuestras propias capacidades de tomar decisiones, si lo hacemos con responsabilidad e información. La mejor preparación para la mater/paternidad es empodernarnos con información para que la catarata de opinadores no nos haga sentir inseguros en lo que nos resuene hacer con nuestros hijos.- Al comienzo del libro, contás tu evolución como mamá: pasaste de que una "nurse" bañara y alimentara a tu bebé a hacer un cambio de 180°, estudiar y ser puericultora. ¿Por qué creés que se dio así?- Cuando nació mi hija sentía que los consejos que me hacía la gente a mi alrededor era lo que tenía que hacer, o la única forma que había de hacer las cosas, había muchos mitos que habían anidado en mi cabeza como cuento en el libro (los que más escuchamos: "no le hagas tanto upa que se malacostumbra", "dejalo llorar o va a ser un malcriado", "no le des la teta todo el tiempo y ponele horarios", "tienen que separarse un poco para que sea independiente", etc.); cuando quise aplicarlos, me parecía totalmente antinatural y me frustraba muchísimo por no poder dejar apoyada ni un segundo a mi bebé, que -ni más ni menos- demandaba lo que necesitaba: estar en contacto casi permanente con su mamá. Yo estaba más preocupada por que se quede un minuto en el cochecito o que agarre la mamadera para poder volver a trabajar.- ¿Cómo hiciste el "clic"?- Cuando empecé a leer en algunos blogs y libros que me fui cruzando sobre la crianza con apego -de la cual nadie me había hablado-, todo tenía sentido de repente. Cuanto más leía, más me interesaba y quería leer más y más; tanto, que terminé formándome primero como doula y puericultora, y empecé a compartir esta información en mis redes sociales, porque no podía entender que no se hablara más de estos temas.
