Pañuelos atados a la mochila, amor compañero y sororidad
Relatos en primera persona de las protagonistas de la cuarta ola feminista.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/204/0000204220.jpg)
Laura Rosso y Nadia Fink son las compiladoras de Feminismo para Jóvenas (de Editorial Chirimbote, la misma que gestó a las Antiprincesas). Más de cincuenta ensayos de chicas y chiques de 16 a 30 años con prólogo de la periodista Luciana Peker abordan sin inhibiciones temas como acoso callejero, micromachismos, amor libre, aborto, organización estudiantil, fútbol feminista, migracion, adolescencia trans, discapacidad y más. "En un mundo en el que la gente está presa del miedo y el odio, amarse es una forma de resistencia frente a la barbarie", dice Corrar Herrera Gómez en uno de los textos.Ellas fueron tejiendo una nueva mirada social con nuevos conceptos y principios vitales. Las chicas de "la revolución de las hijas" (término que Peker usó por primera vez) llenaron las escuelas de pañuelos y se afirmaron en las marchas del 13J, 14J y el 8A, sustrato fértil de una nueva generación de feministas que alzan una voz muy firme y clara frente a los medios y otros actores sociales. "Los martes verdes en el Congreso, los pañuelazos en todo el país, luego los plenarios de comisiones donde expusieron estudiantas de colegios secundarios. Es un tiempo de ellas y lo viven con el pañuelo verde atado en la mochila, llevan las discusiones a sus colegios, universidades y mesas de sus casas. Combaten el sistema patriarcal, el machismo, la homolesbotransfobia y la ignorancia. Están decididas a conquistar su libertad, como señaló Ofelia Fernández en Diputados. Por eso creo que este año el debate que se produjo en torno a la legalización del aborto, constituyó la plataforma de despegue de muchas jóvenas y adolescentes", argumenta periodista Laura Rosso.El libro es fiel muestra de inclusión: para jóvenas y escrito por jóvenas, refleja motivos generacionales, como el cuestionamiento a la monogamia impuesta o la inclusión de las personas trans, imponiendo un sello con los anteriores feminismos. "Ambas compiladoras fuimos pensando en contactos de chicas que conocíamos y se nos empezó a abrir un mundo cuando ellas mismas nos sugerían a otras y a otros y cuando queríamos ampliar los temas", comenta la periodista y escritora Nadia Fink. ¿Qué implica ser adolescente y trans en el 2018? "Mi nombre es Carolina y lo elegí a la edad de 13..." comienza uno de los relatos.
