PIELES QUE EXAGERAN
Cutis vulnerable, que se irrita y reseca fácilmente, y responde de manera exagerada a estímulos que normalmente no deberían ocasionar ninguna reacción… ¿se siente identificada? Lo más probable es que sea una víctima de la piel reactiva, una condición de extrema sensibilidad.
Como su nombre lo indica, la piel reactiva 'reacciona' intensamente frente a factores que en situaciones normales serían bien tolerados. Es hipersensible y poco resistente, porque es más vulnerable a los agentes externos. "Se manifiesta de múltiples formas, siendo la más frecuente la picazón, ardor, sensación de tirantez, enrojecimiento y descamación", explica Alejandra Martínez, dermatóloga de la Clínica Dermatológica Estoril. Esta condición afecta principalmente la cara, escote y el cuero cabelludo, que son las zonas más expuestas.Detonantespieles-ADEstas pieles hipersensibles presentan una barrera cutánea deficiente y más permeable, permitiendo que los agentes irritantes penetren más fácilmente y que el agua se evapore más rápido, entonces, además de deshidratarse se reseca con facilidad. Los factores que afectan las pieles sensibles pueden ser de carácter interno (como la edad o el fototipo de piel) o externo (relacionados con el medioambiente o estilo de vida). El aspecto emocional no debe descartarse: "Puede haber factores psicológicos desencadenantes, como el estrés y los estados depresivos, que pueden producir una sensación permanente de malestar y picazón de la piel, que acentúa o predispone a mayor reacción", agrega la doctora Martínez. Muchas veces un cutis reactivo es constitucional -se nace así-, y en ese sentido son las pieles más claras y secas las más propensas a sufrir este problema. "Porque no producen los lípidos esenciales de la piel y esta deja de tener su función de barrera protectora, y puede reaccionar frente a cualquier estímulo del medioambiente", explica Camila Moreno, química farmacéutica y encargada de capacitación de Laboratorios Pierre Fabré. Sin embargo, la dermatóloga Alejandra Martínez asegura que la reactividad ha aumentado en los últimos años y es más frecuente en mujeres "por la mayor exposición a productos cosméticos".¿Cómo cuidarse?Lo primero es consultar a un médico especialista para que evalúe si hay patologías que ocasionen la reactividad y para que indique un tratamiento adecuado para tratar la condición. Además "es imperativo utilizar tratamientos ciento por ciento seguros, libres de conservantes, perfumes, colorantes y alcohol. Se recomienda utilizar productos para pieles intolerantes, que la reparen y la proteja de las agresiones al devolver su función de barrera protectora", sugiere Camila Moreno.Factores que agredenExtrínsecos: los cosméticos y productos de limpieza que pueden contener sustancias irritantes, factores ambientales como el frío, el sol, el viento, mucho calor, la contaminación y el aire acondicionado. La alimentación también puede influir, sobre todo si consume muchos condimentos en sus comidas, al igual que bebidas irritantes como el café o el alcohol.Intrínsecos: condiciones dermatológicas preexistentes que favorezcan la reactividad de la piel como la dermatitis atópica, dermatitis seborreica, rosácea, acné y psoriasis.Hábitos que ayudanProtéjase del sol durante todo el año.Mantenga una alimentación saludable y con baja ingesta de condimentos y/o alimentos irritantes.Use jabones sin perfumes ni colorantes.Prefiera aguas de limpieza micelar para el rostro.Hidrate con fórmulas hipoalergénicas (sin conservantes, ni alcohol).Utilice cosméticos para pieles sensibles.
