Socias y amigas, ¿una dupla posible?
¿Es posible ser amigos y trabajar juntos? ¿La generación de dinero puede perjudicar la amistad, o potencia los impulsos positivos? Cinco experiencias demuestran que se puede.
la fantasía de muchos emprendedores y empresarios existe la idea de que la mejor sociedad sería con un amigo, y hay quienes pudieron concretarla. Sin embargo, también hay quienes sostienen lo contrario, que es preferible mantener ambas esferas separadas pues así se conserva la salud de las partes. ¿Es así? ¿Es posible ser amigos y trabajar juntos? ¿La generación de dinero puede perjudicar la amistad o potencia los impulsos positivos?"Trabajar con una amiga tiene de positivo la confianza y el conocimiento que tenemos la una de la otra. Nos conocemos desde los 12 años y compartimos y vivimos juntas muchas etapas de la vida. Sabemos qué pensamos sobre las cosas importantes, compartimos muchos puntos de vista sobre la realidad e intuimos, en general, cómo vamos a reaccionar frente a una situación en especial. Todo esto hace el trabajo más fácil y que la compañía más agradable", sostienen Claudia Rofman y Ruth Soifer, fundadoras de Juguetes Clap.Otra dupla que traspasó la amistad y llegó al área profesional es la que fundó Qué Monono. Ale Leguizamón y Bel Miranda se conocieron estudiando en la UBA y el destino pronto las puso en los mismos equipos para los trabajos prácticos, la excusa perfecta para que se transformaran en amigas. "Como nos fuimos conociendo en un equipo de trabajo, luego a la hora de crear la marca fue mucho más fácil porque ya nos conocíamos desde lo profesional y sabíamos que, independientemente de que el proyecto funcionara o no, podíamos potenciarnos y dar lo mejor", sostienen las socias.De todos modos, ellas son realistas y tuvieron en cuenta que los primeros momentos de un emprendimiento pueden ser un poco ásperos, por eso se enfocaron en cómo fortalecer el equipo. "Según nuestra experiencia, hay muchos puntos positivos a la hora de asociarse con una amiga. Primero, el día a día en más fácil y divertido si lo vivís con alguien con el que te llevas bien, el trabajo se disfruta mucho más. Segundo, es más fácil hablar los problemas y llegar a un acuerdo. Y, también hay ciertas licencias que un amigo puede tolerar mejor, como en mi caso que al ser madre muchas veces tengo que faltar o irme antes", cuenta Alejandra.Suma de talentosComo en el caso anterior, Carolina Brandt y Gabriela Minati, creadoras de Chimi Churri se conocieron por una amiga en común. En cada evento que las cruzaba (cumpleaños, viajes) charlaban sobre diseño y decoración, y así se dieron cuenta que con lo bueno y lo malo que traían cada una iban a formar un equipo sólido, en el que los roles se dieron de manera natural. "Tuvimos presente que nos íbamos a complementar muy bien, porque lo que le faltaba a una la otra lo tenía y viceversa. Conocemos las habilidades de cada una, la experiencia que teníamos. Entonces, el emprendimiento ayudó a que nos conociéramos mejor y fue el modo de afianzar la amistad. Si bien se producen roces o diferencias de pensamiento, por lo general nos llevamos súper bien y sabemos cómo manejarnos para que el trabajo no contamine nuestra amistad. Un detalle que cuidamos es no hablar sobre temas laborales en salidas y reuniones", afirma Carolina.Por su parte, Fernanda Petrarca y Flavia Rabinovich unieron su amistad para darle vida a Wawita. "En nuestro caso, sabemos que no es lo mas común, la sociedad fortaleció nuestra amistad, nuestros lazos y nuestra confianza. Tenemos la certeza de que no hubiésemos podido hacer lo que hicimos con otra persona. Esta mixtura entre amistad y sociedad nos enseña todo el tiempo a conocer nuestras fortalezas y debilidades; las propias para crecer y mejorar, y de la otra para apoyar y acompañar", reflexiona Petrarca.
