Soy atractiva, inteligente, divertida..., pero, ¿por qué no encuentro pareja?
Seguir soltera pasados los 40 puede ser una bendición o una tortura, depende de los intereses y anhelos de cada mujer. Varias lectoras que comparten este estado civil nos cuentan cómo afrontan ser “singles”.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/080/0000080487.jpg)
Sorprende ver a mujeres estupendas, independientes, llenas de sentido del humor y de inteligencia que, sin embargo, no logran dar con una pareja estable. La explicación sociológica nos consuela y, seguramente, hay algo de verdad en este diagnóstico: los roles de género han cambiado, incluso están por inventar en lo que se refiere a la pareja.Ahora las mujeres son económicamente independientes y disfrutan de la misma libertad sexual y social que los hombres. Ya no sirven las reglas del pasado: ellos ya no dan el primer paso y esperan a que nosotras nos decidamos. Desde luego, nunca hubo más oportunidades para dar con el alma gemela: webs, cruceros, agencias de viajes para "singles". Pero no hay que olvidar que la soltería es también una opción.Los estudios muestran que el índice de felicidad de solteros y emparejados es similar: el 60% en ambos casos, según un informe realizado por la Agencia IPSOS en 15 países, incluido España. Las cifras ponen de manifiesto, además, que cada año aumenta el número de impares. De acuerdo con el INE, hay más de 15 millones de solteros mayores de 20 años, un número que crece aproximadamente un 7% cada año. Y según el portal de relaciones Meetic, hay más mujeres solteras (51%) que hombres (49%). Pero no existen diferencias a la hora de buscar pareja.Unas 20.000 personas se dan de alta en webs cada semana en busca de gente nueva para quedar. Más de un tercio desea una relación a largo plazo, pero otro tanto se conforma con encontrar a alguien con quien divertirse o pasar un buen rato. Solo el 7% tiene como objetivo casarse. Sin embargo, muchas mujeres siguen preguntándose por qué no encuentran una pareja. Por tradición o por educación, las depresiones en solteras en torno a los 40 años son relativamente frecuentes. ¿Todas estas crisis y temores tienen que ver con una verdadera necesidad de estar emparejado o esconden otras vulnerabilidades? Varias lectoras nos cuentan su experiencia.El primer obstáculo a nuestros deseos solemos ser nosotras mismas● La idea de que somos demasiado exigentes es absurda. ¿Acaso no tenemos derecho a elegir a quien nos gusta de verdad porque llevamos demasiado tiempo sin pareja? Afortunadamente intentamos encontrar a la persona adecuada y no lanzarnos con el primero que llega. Eso significa que tenemos respeto por nosotras mismas y una buena salud emocional.● Otra cosa distinta son las expectativas desmedidas: que nuestra felicidad dependa 100% de nuestra pareja, que esperemos que cure nuestras heridas, que nos colme en todo lo que necesitamos y deseamos. Eso indica un problema afectivo y psicológico que conviene examinar. Quizá es el síntoma de un vacío que no se llena con nada y cuyo origen está en otra parte: una infancia de abandono, unos padres fríos, una inseguridad enfermiza por falta de afecto o por experiencias traumáticas muy tempranas... Ninguna pareja puede llenar ese vacío interno.● A veces existe un miedo real al compromiso, porque eso supone elegir, renunciar, conformarse con lo real y dejar de lado los sueños de la infancia. También puede haber un temor inconsciente a dejar de ser libre e independiente, a fracasar en el intento.● El matrimonio que formaron nuestros padres es un espejo en el que nos miramos: quizá supone la fantasía de un éxito que no podemos igualar o, tal vez, nos aterra repetir el fracaso que supuso.● ¿Hay que ir entonces al psicólogo para encontrar el amor? Por supuesto que no. O no siempre. A veces basta con hacerse uno mismo las preguntas adecuadas: ¿de verdad quiero una pareja en este momento? ¿Tengo miedo a enfrentarme a un hombre real? ¿Quiero un compañero o simplemente "no" estar sola?● Nos han inculcado la idea de que no hay vida fuera de la pareja, esa es la máxima realización. Pero lo esencial es elegir libremente, respetarse y quererse uno mismo."Quizá teman comprometerse con una relación estable", Julia S., 39 años, periodista."La verdad es que no sé por qué estoy soltera. Al principio, tuve parejas largas: salí durante un año con un chico brasileño, cuatro con un novio alemán, tres con un chico que conocí en Inglaterra... Pero, a partir del momento que cumplí 30 años, ya no tuve relaciones de verdad. Iba y venía, cambié de trabajo cuatro veces en cuatro años. Tenía demasiadas cosas que solucionar. El tiempo pasa y parece que no has hecho nada con tu vida, salvo correr.Hace dos años empecé una psicoterapia, y ahora me siento mejor, más enraizada. Pero, el abanico de hombres se ha reducido. La mayoría de los que conozco están separados o divorciados y muchos están de vuelta. Ya tienen hijos y no quieren más problemas. En algunos momentos se embalan y te prometen la Luna, pero luego nada de nada. No lo entiendo. Quizá teman comprometerse con una chica como yo, que quiere una relación estable y tener hijos. O, a lo mejor, soy yo la que se lanza demasiado rápido.Mi última relación terminó hace dos semanas. Decía que quería pasarse la vida conmigo. Pero, de repente, me mandó un SMS diciendo que prefería que fuéramos amigos. Sin señales previas, sin avisos. Ni siquiera aceptó que nos viéramos para hablar abiertamente. Me pareció un cobarde. Afortunadamente, estoy muy ocupada ahora, aunque sigo abierta a nuevos encuentros".
