“Soy tu compañera, no tu mamá”: hombres que buscan parejas parecidas a su madre
Qué pasa cuando hay una disparidad tal en la relación que la transforma en un vínculo de cuidado (estilo maternal).
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/229/0000229152.jpg)
El psicoanálisis se encargó de repetir, hasta el hartazgo, que nuestro primer gran amor es mamá. Este primer vínculo deja improntas y modelos de referencia que nos van a servir de guía para seleccionar y establecer relaciones significativas. Ya lo describió John Bowlby, el notable psicoanalista inglés en su "teoría del apego".Hay hombres que buscan encontrar en sus parejas el lazo que los unió a sus madres, lazo que pudo haber sido amoroso y de presencia materna, o ausente y descalificante.Ahora bien, también hay mujeres que sostienen estos vínculos con hombres que buscan el amor de mamá. Estos desordenes amorosos se establecen siempre de a dos.Cuando dos personas se enamoran y tienen un vínculo amoroso, se pone en juego toda una dinámica de "amor" aprendida en la infancia. Esto quiere decir, que recibimos en herencia un modelo de todo un sistema familiar que persiste por lealtad inconsciente. ¿Qué lugar han ocupado los hombres en la historia de la familia? ¿Qué lugar las mujeres?Traemos de nuestra infancia heridas y carencias. Conviven en nuestro ser adulto niños que guardan cicatrices sin cerrar. Cuando nos enamoramos, proyectamos en nuestro partenaire a alguien que pareciera prometernos reconocimiento y valoración, el mundo ideal que alguna vez anhelamos de pequeños y que nunca alcanzamos. Con el tiempo salimos de esta ilusión y volvemos a encontrar, como por repetición, la misma dinámica de apego y dependencia emocional que aprendimos de niños.Tal vez un hombre hubiese necesitado el afecto y la protección de su madre, entonces busca lo que nunca tuvo, o por el contrario, su madre lo sobreprotegió y ahora necesita a otro para que lo ayude y lo cuide.Usualmente ante madres sobreprotectoras, encuentran carencia de presencia paterna. Madres solas o mujeres que han desvalorizado de alguna manera la figura del padre y ante estas circunstancias, se crea una viscosidad en la relación madre-hijos muy difícil de superar.Nos encontramos con jóvenes adultos, hombres que no han podido salir del campo de atracción de la "necesidad de madre" y se quedan orbitando alrededor de la "vieja", ya sea para recibir sus cuidados o porque ha sido su función cuidarla a ella.Esta trampa que tejen algunas madres alrededor, sobre todo de los hijos varones, tiene como fundamento un exceso del ejercicio materno: ven a sus hijos siempre como pichones a los que tienen que cuidar. Esta mirada puede ser neutralizada cuando la función paterna está ordenando la circulación del amor y de los hijos fuera del nido. Permite salir de la posición infantil a la vida adulta. Seguir avanzando aunque nos tropecemos, nos equivoquemos y aunque tengamos miedo. Esta posición, internalizada en cada uno, nos impulsa a creer en nuestra autovalía y fortalece nuestra valoración personal.La posición de las mujeres que mantienen un vínculo con hombres que buscan el cariño de mamá, se manejan en ese mismo programa familiar: sostener la desvalorización de la imagen masculina, o de la figura del padre o función paterna.
