Tai chi para aprender del silencio
Muchos son los beneficios del Tai Chi para la salud. A lo largo de los últimos años, la práctica de esta disciplina oriental se ha difundido enormemente así como las ventajas que derivan de esta práctica milenaria para el bienestar general de la persona.
La OMS define la salud como "...un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.". Es así que para que una persona se encuentre en estado de salud, debemos tener en cuenta estos tres pilares fundamentales que sostienen su energía vital: lo físico, lo psíquico y lo social.Una de las características que primero llaman la atención en la práctica del Tai Chi, es el silencio en el cual transcurre una clase.Cuando normalmente las actividades físicas imponen la música y las palabras para ser realizadas, el Tai Chi propone el silencio como la actitud interior correcta para realizar esta práctica y así aprovechar mejor sus recursos.Pero este silencio no es un espacio vacío de contenidos, sino que tiene una misión muy importante: el encuentro y el reencuentro de la comunicación con uno mismo, el diálogo interior con el propio ser.Pero no hacen falta prácticas místicas o técnicas demasiado difíciles para acceder al silencio. Él está ahí, esperando que lo abordemos y utilicemos sus bondades.Suele suceder que en situaciones de ruido y parloteo, no podemos distinguir y analizar nuestra realidad, percibir el estado en el que estamos. También puede suceder que no escuchemos al otro y nos perdamos la capacidad de dialogar por el impulso irrefrenable de hablar, muchas veces sin decir nada.En la práctica silenciosa del tai chi aprendemos a escuchar nuestro cuerpo con atención, a localizar determinadas partes de él que pueden estar molestándonos o resultando dolorosas. La práctica silenciosa nos enseña a valorar el mejoramiento de nuestra respiración, de nuestro equilibrio. La ausencia de ruido nos pone atentos en la práctica de la paciencia y en el dominio de los estados de ansiedad. También en la clase grupal nos conecta con el otro.Muchas veces, en la práctica del Tai chi, se transmiten enseñanzas de manera silenciosa o se instalan las palabras que, precedidas del silencio, logran tener un sentido más fuerte aún.Dentro de las virtudes que la práctica de Tai Chi aporta, el silencio es una de ellas además de ser una herramienta fundamental para enseñar otras cuestiones y aquietar la mente.Aceptar el desafío del silencio es enfrentarnos con lo desconocido de nuestro interior y de nuestro entorno, un viaje que usted puede comenzar un día de estos. Ejercicio para recuperar el silencio1- Elija un momento en que haya poco ruido en su casa o un lugar tranquilo que le permita relajarse de 5 a 10 minutos.2- Siéntese cómodo, en una silla o recuéstese boca arriba en una colchoneta.3- Comience a inhalar por nariz, tratando de llevar el aire a la panza. Exhale también por nariz tratando que inhalación y exhalación tengan la misma velocidad, el mismo ritmo.4- Repita esta respiración unas 5 veces en forma consciente sintiendo cómo su cuerpo se llena con ese aire.5- Luego simplemente permítase sentir el silencio mientras continúa respirando.6- Intente sentir el silencio en el cuerpo y en la mente durante ese tiempo que se regala para usted.Qué es el Tai Chi El Tai chi es una práctica muy antigua de origen Chino, que se caracteriza por movimientos lentos, suaves y armónicos con gran atención en la respiración para armonizar el cuerpo y la mente.Los beneficios que otorga la práctica de Tai chi son muchos, podemos mencionar, el aumento de la relajación, concentración, tono y fuerza muscular, flexibilidad, coordinación, equilibrio, aumento de la energía vital. También amplía los movimientos articulares, mejora la postura corporal con gran incidencia en columna, caderas y articulaciones principales. Al Tai chi también se lo conoce como meditación en movimiento.Clases de Tai chi: Alfonsina Fernández 3444 15 40 98 16
