BETIBÚ: EL CINE Y LA LITERATURA.
Mucho se ha escrito acerca de la relación existente entre estas dos ramas del arte, la Literatura y el Cine. Muchos son los libros que han inspirado obras del llamado séptimo arte y también muchas las veces que las películas han defraudado a los lectores cuando han ido al cine convirtiéndose en espectadores y en diversos casos también a los autores literarios de las novelas inspiradoras. Estos desencantos están relacionados la gran mayoría de las veces a las expectativas que se trazan acerca de la película, quienes han leído la novela con anterioridad.
La novela Betibú de Claudia Piñeiro fue llevada al cine este año (2013), y fue un éxito rotundo.Con muy buenas actuaciones a cargo del director Miguel Cohan logró respetar la trama narrativa del libro y podríamos decir que la película fue un reflejo bastante fiel de la novela dePiñeiro.Betibú es un policial que atrapa al lector desde el inicio y la protagonista Nurit Iscar es un ser de papel con el cual es muy fácil proyectarse porque todas las mujeres tenemos alguna faceta de ella, Nurit Iscar apodada Betibú es una escritora que a partir de que su última novela tuvo una crítica negativa, se ha llamado a las sombras y se ha retirado de la escritura. Y cualquier hombre puede querer aspirar a ser como Jaime Brena, el antiguo jefe de la sección Policiales del diario El Tribuno.Antes de seguir conviene aclarar que nunca un libro podrá ser lo mismo que una película, porque se trata de dos códigos distintos que cuentan con herramientas y recursos distintos ylos autores se valen de eso precisamente. No se puede hacer una transposición palabra por palabra o escena de la trama narrativa a escena visual de la película de manera exacta.En la transposición del lenguaje, de la escritura al lenguaje audiovisual se pierden recursos literarios que usó el escritor pero también se gana, o al menos se ofrece algo distinto. Peroaparentemente para los lectores y espectadores es casi imposible salirse del juego de la comparación.Aclarado esto podemos decir que el policial del cual estamos hablando nos cuenta todo lo que sucede en torno a un crimen que en principio parece un suicidio en medio de la tranquilidad que se supone que reina en un country, deja ver el funcionamiento de los grandes diarios, los manejos y aprietes de los poderosos y todas las cuestiones que atraviesan a una mujer de más de cincuenta años. La aparición de la película reflota la lectura de esta novela, donde una vez más Claudia Piñeiro nos ofrece una obra de lectura ágil donde el lector se convierte en un investigador más que teje hipótesis y conjeturas en cuanto a la muerte de Pedro Chazarreta en La Maravillosa y todo lo que esto acarrea.Quiero reparar en otro ejemplo de novela que fue llevada al cine. La película El Amante, dirigida por Jean- Jacques Annaud (1991) basada en la novela homónima de Marguerite Duras.Una novela de corte autobiográfica. Una novela sumamente sensual, sobre el deseo según declaró en su momento la autora, que trata de una relación amorosa en la Indochina Francesadurante el año 1929, entre una adolescente francesa de una colonia, proveniente de una familia sumida en la pobreza y un hombre chino muy rico.Más allá de algunas críticas negativas que obtuvo la película, el mayor descontento fue el de Marguerite Duras quien se empecinó en criticar la elección de la protagonista, la actriz británica Jane March, argumentando que era linda y que debieran haber elegido una actriz que no fuera bonita porque en su momento ella no lo era. Idea que puede ser desmentida valiéndose de la fotografía del rostro de Duras que fue foto de tapa de algunas ediciones de El Amante. Tras reiterar en varias oportunidades sus argumentos Duras escribe con posterioridad El Amante de la China del Norte, libro en el que agrega aportes e indicaciones para una posible película. Estos aportes son de gran valor para el lenguaje en cuanto a su tono literario pero imposibles de traducir al lenguaje audiovisual del cine.Claudia Piñeiro da una vuelta más de tuerca en su novela Betibú a la posible filmación de una película basada en esta historia. La protagonista Nurit Iscar que como ya dijimos es escritora realiza un ejercicio lúdico donde especula acerca de cómo contaría ella la historia y que le agregarían para hacerla un film. Con esto queda claro en la novela de Claudia Piñeiro que la lectura y el cine proponen cosas distintas y buscan públicos con expectativas diferentes. Alejandra Cordero.
