Espacio Literario Pasos en la noche Un relato de Iris Orellano
“En ese soberano silencio, escucho unos pasos que se detienen en mi propia vereda. Yo apago la única luz que tengo encendida, me acerco y miro a través de las persianas que tempranamente he bajado; aunque no del todo; por ese temor de no saber qué ocurre afuera (cuando nada ocurre en realidad, más que el miedo).
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Alguien está parado frente a mi ventana (porch por medio), y mira su celular. Tiene la capucha cubriendo la cabeza y parte de su cara, bajo la luz tan potente, que hemos hecho colocar los vecinos, además de la cámara de seguridad. Se queda allí tan quieto, y yo no sé qué hacer; no voy a hacer sonar la alarma por sólo esto... Hace tan sólo un par de meses esta calle estaba siempre tan transitada, y muchas veces en las noches de verano me molestaba cuando algunos chicos se sentaban en la acera, para charlar, fumar o tomar; a veces encontraba latas de cerveza o gaseosas en el césped. El ruido de autos y motos casi no se interrumpía hasta el alba...Y ahora, ¡un solo paseante me hace poner en guardia!Enciendo el farol del jardín, y se corre a la vereda de enfrente y mira hacia mi casa (es lo que me figuro al menos, ya que no lo veo inclinado hacia el teléfono). Me quedo un rato observando, pero me canso, es tarde, pasada la medianoche; hace frío...Entonces voy a prepararme un té y me meto en la cama con un libro, pero a cada tanto me levanto a observar... ¡Ya no está!..., me animo y enciendo la "tele". Intento mirar una película, me distraigo un momento, y de pronto, ¡algo cae sobre el techo de la cochera! como un golpe seco, y un disparo retumba en la noche, ¡en mi casa!, ¡en mi habitación! Me tiro de la cama, enciendo el velador como atontada por el susto... ¡Dios mío! ¿Qué ha pasado? Tal vez me dormí un momento y... ¡la película era policial!, hubo un tiroteo, y ¡casi he creído que me disparaban!" ----------------------------------------------------Iris Orellano, Maestra Normal Nacional egresada de la Escuela Normal "E. A. Bavio", profesora de Catequesis, estudio Filosofía y Teología, le gusta leer y escribir.Iris vivió en Gualeguay buena parte de su infancia y juventud, de ahí sus amigas de este terruño; luego se trasladó a Buenos Aires donde desarrolló su tarea docente y formó una hermosa familia. Leer obras de Iris Orellano es un bálsamo para el espíritu, pero en esta oportunidad nos sorprendió con un relato muy ligado a la situación que vivimos por estos días y del cual nos dice: "¡No! No es un cuento de terror; es apenas el relato de un momento de sobresalto en la noche. En estos días, la noche es tan silenciosa que despierta en mí tantos miedos, fobias, inquietud, que desde hace mucho tiempo tenía olvidados.Cuando ya nada más se escucha que alguna sirena, o el viento golpeando en las ventanas (mi casa es muy ruidosa desde las ventanas), o algún ladrido distante, o los consabidos gatos que irrumpen en mi jardín y me dan un concierto detestable; es fácil percibir ahora cualquier otro ruido no conocido. Así se altera nuestra vida, nuestro sueño, nuestra imaginación, nuestro inconsciente en estos días...Cuando vuelva la normalidad, no sé si tan normal siga nuestra vida; por algún tiempo al menos nos costará olvidar esta pandemia, y los sobresaltos que nos trajo el miedo...¿Miedo a qué? o ¿Por qué? A la inseguridad, a los robos, que ya han comenzado a resurgir; porque hay gente que tiene hambre, porque no tiene trabajo, no está recibiendo
