Espacio Literario
Hoy, “afortunadamente…” Juan Manuel Alfaro
Juan Manuel Alfaro (1955), es poeta y narrador nacido en Nogoyá, E. R. Profesor de literatura, fue compilador y prologuista de la obra del poeta lírico entrerriano Carlos Alberto Álvarez. Tiene en su haber numerosos premios: Primer Premio “Rosalina Fernández de Peirotén” de la Asociación Santafesina de Escritores (1979 y 1981), el Primer Premio “Orlando Travi” de la Fundación Argentina para la Poesía (Bs. As.1985); dos Premios Fray Mocho (1988 y 2002) por su libro de cuentos “La dama del unicornio”, y por su poemario “Plena palabra”, entre otros galardones no menos importantes. Según el escritor y crítico Luis Alberto Ruiz “con Juan Manuel Alfaro adviene en Entre Ríos un verdadero nuevo modo verbal de expresar el flotante y secreto contenido del mundo y del ser. [...] Su poesía será siempre distinguible por su personalidad metaforizante incomún…
"La percepción del paisaje, sostiene Ruiz, no siempre puede coincidir con la percepción poética. Sin embargo, señalaba, en Alfaro esto converge. Y uno pasa por su poesía entonces, dejándose llevar por la metáfora, escondida ésta dentro de la imagen..."Entre los libros de poemas de Juan Manuel Alfaro puedo nombrar, entre otros, "Cauce", "La luz viva", "El cielo firme", "La piedra azul", "Plena palabra", "Sonetos", éste último en colaboración con Julio Federik.De "Plena palabra" comparto hoy con ustedes el poema "Pesca" y "Naturaleza muerta".Es mi deseo que lo disfruten, que entren en la calma de las aguas tranquilas, en el silencio y en la expectativa sana en la que se conjugan el paisaje y pescador. PescaComo si plantáramos banderaizando el resplandorsobre las aguas de beber que pasan,encendemos el fuego,un reverbero de vigilia,aquí, junto al arroyo,una presencia de provinciaen la fugacidad que dura iluminada.La cinta de la tarde diluidaciñó, apenas, el campo a los celajesy los sauces ya íntimos, ya prójimos,penden del alma. Arde lo reunido.Las huellas se desgranan, son arena,y la orilla, distancia contenida;mientras el monte, atrás, espera de la sombra,muda los rumbos hacia el centro perdido.De golpe, en la ansiedad se arquea una caña,la mano siente el ardor de la conquista,la seducción del límite,la inútil resistencia del pezsuspendido en la cúspide profunda.El agua estalla, se abre el viento, cede,y en ese instante perdurable y bárbarohay como un eco de tambores últimos,una danza cautivajunto a la piedra de los sacrificios. Naturaleza muertaEn la arena, el pez desborda su derrota,Luce como una veta iluminada,Una tajada de agua rígida,Un borde perdido de la luna.Fuente: J.M. Alfaro- "Plena palabra"- Editorial de Entre Ríos- 2002.Revista Barriletes- N° 154- Julio de 2014.
