Espacio Literario - Prof. Graciela Saavedra
Hoy, “Desde mi esencia”, de Silvana Caraballo
¿El destino? No, el destino no existe para mí. Nada está armado de antemano, absolutamente nada. Sólo Dios conoce nuestra esencia, nuestro ser entero y completo; y la vida, la vida es poder ir armando ese rompecabezas en forma lenta y segura.” Silvana Caraballo
"Este libro surge de tantos años recorriendo y viviendo la vida hasta gastarla, de pasar todas las situaciones que me fueron llegando, por el corazón primero, esto de sentir que desde adentro me vienen las letras, las frases y la poesía; esto de sentir que necesito plasmar lo que me atraviesa en ese instante mismo en que sucede; esa sensación de sentirme "una con el mundo" y sentirme una con Él."Así se abre "Desde mi esencia", libro de su autoría que nos presentara Silvana Caraballo el pasado lunes. Porque "Desde mi esencia" es una reunión de relatos que van cristalizando las historias vividas desde el corazón de una joven entrerriana que, adentrándose en la Patagonia, meseta y océano, nos transmiten experiencias vividas en plenitud y en concordancia con una vida.Silvana partió al sur con una mochila, su guitarra, su título de profesora de Educación Física y una inmensa fe en Dios que la transmite a cada paso. "Llevo 24 años y medio viviendo en la Patagonia, y viví 22 años y medio en Gualeguay. Ya se diría que soy más de allá que de acá, ¿no?"...Silvana va haciendo camino al andar, ese andar patagónico que comenzó en Guardia Vieja, entre la docencia y el trabajo rural para completar su pequeño sueldo; de ahí continuó en Sierra Grande, ciudad pujante por el trabajo en las minas, el que al desaparecer la convirtió en fantasma, pero a la que ella siguió apegada con su tarea en las escuelas y en los grupos misioneros que se adentraban en riscos y mesetas para dar calor espiritual a esos habitantes plenos de soledad y de naturaleza, cruda, fría, pero que aman porque son parte de ella.El agua fue y es su hábitat natural desde que llegó al sur; se hizo buzo, se graduó de instructora nacional de buceo y cuando eligió vivir con su familia en Puerto Madryn; la misión en las tierras áridas se volcó a las personas con discapacidad, para verlos reír, plenos, felices con sus logros. De esta experiencia nos habla en el capítulo que transcribo:El agua He pensado una y otra vez en lo que significa bucear. He experimentado las sensaciones más extrañas e inigualables con el buceo, eso de sentirse una con el océano, de sentirse en las entrañas el mar, así como nos sentíamos en las entrañas de nuestra mamá cuando comenzábamos a "ser". Ya son 24 años buceando y recorriendo distintos fondos. Fondos ricos en fauna y flora, en especies, en arrecifes o restingas, mares con buena visibilidad y otros con visibilidad pobre, pero siempre acompasado por el sonido del aire respirado a través del regulador, una y otra vez, una y otra vez, como acunando el ir y venir de las aletas.La vida hoy me encuentra haciendo lo que más me gusta: bucear y enseñar. Soy una privilegiada al poder enseñar a personas con discapacidad a bucear, a ahondarse en el misterio del agua, a sentirse uno con el mundo a través del agua ya sea de la pileta odel mar.El agua, siempre el agua, mi amiga inseparable. El agua que me da confianza: el agua que me da tranquilidad; el agua que me da seguridad; el agua que me absorbe la "mala vibra" cuando la vida me pega fuerte; el agua que me regala momentos inolvidables allado de los que amo. Ese elemento que es esencial para la vida del planeta, ese agua que desperdiciamos tantas veces sin entender el valor que tiene, el agua: "un tesoro". El agua, mi aliada infaltable.No sé si somos capaces de pensar en lo que es el agua, en lo que el agua significa, en sus distintas presentaciones: hielo, lluvia, océano, río, lago, arroyo, lágrimas, en el rocío, en el cuerpo mismo. El agua, infaltable elemento, incuestionable tesoro que a mí me permite ser en el mundo desde lo que elegí ser y desde lo que soy.El agua, que les permite a mis alumnos con discapacidad motriz sentirse liberados de ese karma aunque sea por el momento que dure la clase o el buceo. Verlos respirar fluidamente por el regulador, descender con tranquilidad y dejarse acunar por la sensación de que la ausencia de gravedad les permite desenvolverse sin tantos problemas. Eso los alienta a continuar.Uno sobre otros los bautismos de hoy, uno tras otro, y para mí no es un pesar, no es un trabajo, no es una obligación. Para mí esto que hago es la concreción de uno de mis tantos sueños.Se pasaba el tiempo en el reloj y las caritas de los que esperaban llenos de incertidumbre se convertían en caritas de placer cuando a través de la luneta podía ver a través de sus ojos, el fondo de su alma. Lentamente tomaban confianza y, una y otra vez el sonido del regulador que les permitía habitar por un tiempo la magnífica profundidad, el sonido, los colores, la luz que se filtra a través de la superficie, todo absolutamente todo es digno de ser vivido o compartido.Ya estoy guardando los equipos lavados. Vamos y venimos llevando cosas, ordenando para que todo quede en su lugar porque seguramente en breve llegarán otros chicos y chicas con discapacidad o no, a disfrutar de mi amada compañera: El Agua. ---------------------------------
