Espacio Literario
Hoy, homenaje a las madres
“Desde que sé, oh amiga, que llevas el misterio, tu nombre es la caricia de mi semblante serio; del corazón me vienen palabras de alabanza, y las manos me tiemblan ligeras de esperanza.” De “Maternidad” J. Pedroni
Hoy le dedico este espacio literario a las madres, esos seres especiales para todo hombre en las distintas etapas de su vida; esa mujer que sabe de caricias, de desvelos, de alegrías, de enseñanzas, de límites, de amor infinito. Comparto un fragmento del largo y maravilloso poema "Maternidad" de José Pedroni, y "Las manos de mi madre" del poeta salvadoreño Alfredo Espino. José Pedroni, poeta santafesino, nacido el 21 de septiembre de 1899, es autor de bellísimas obras en verso. Le canta a las cosas simples de la vida, a esos seres y momentos inolvidables siempre junto a una vida serena, bucólica. La muerte lo sorprendió el 4 de febrero de 1968 en la ciudad de Mar del Plata."Maternidad" es uno de los poemas más sublimes de José Pedroni, no sólo porque en él describe con dulzura a una mujer que espera un niño, sino porque lo expresa con tal sensibilidad que nos lleva a imaginarla, a acompañarla, a revivirla en cada momento de ese hermoso milagro de la vida.Por su parte, la poesía de Alfredo Espino es un equilibrio de romanticismo y expresión mesurada, que canta al paisaje con imágenes de gran poder descriptivo y plasticidad, siempre desde una percepción tierna de los seres y las cosas de su tierra. Maternidad (Fragmento)Mujer: en un silencio que me sabrá a ternura,durante nueve lunas crecerá tu cintura;y en el mes de la siega tendrás color de espiga,vestirás simplemente y andarás con fatiga.-El hueco de tu almohada tendrá un olor a nido,y a vino derramado nuestro mantel tendido-,Si mi mano te toca,tu voz, con vergüenza, se romperá en tu bocalo mismo que una copa.El cielo de tus ojos será un cielo nublado.Tu cuerpo todo entero, como un vaso rajadoque pierde un agua limpia. Tu mirada un rocío.Tu sonrisa la sombra de un pájaro en el río...Y un día, un dulce día, quizá un día de fiestapara el hombre de pala y la mujer de cesta;el día que las madres y la recién casadasvienen por los caminos a las mismas cantadas;el día que la moza luce su cara fresca,y el cargador no carga, y el pescador no pesca...-tal vez el sol deslumbre; quizá la luna gratatenga catorce noches y espolvoree platasobre la paz del monte; tal vez el villajellueva calladamente; quizá yo esté de viaje...-Un día un dulce día con manso sufrimiento,te romperás cargada como una rama al viento,y será el regocijo.de besarte las manos, y de hallar en el hijotu misma frente simple, tu boca, tu mirada,y un poco de mis ojos, un poco, casi nada... (De "Gracia Plena") Las manos de mi madre Alfredo Espino (poeta salvadoreño)Manos las de mi madre, tan acariciadoras,tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras.¡Sólo ellas son las santas, sólo ellas son las que aman,las que todo prodigan y nada me reclaman!¡Las que por aliviarme de dudas y querellas,me sacan las espinas y se las clavan en ellas!Para el ardor ingrato de recónditas penas,no hay como la frescura de esas dos azucenas.¡Ellas cuando la vida deja mis flores mustiasson dos milagros blancos apaciguando angustias!Y cuando del destino me acosan las maldades,son dos alas de paz sobre mis tempestades.Ellas son las celestes; las milagrosas, ellas,porque hacen que en mi sombra me florezcan estrellas.Para el dolor, caricias; para el pesar, unción;¡Son las únicas manos que tienen corazón!(Rosal de rosas blancas de tersuras eternas:aprended de blancuras en las manos maternas).Yo que llevo en el alma las dudas escondidas,cuando tengo las alas de la ilusión caídas,¡Las manos maternales aquí en mi pecho soncomo dos alas quietas sobre mi corazón!¡Las manos de mi madre saben borrar tristezas!¡Las manos de mi madre perfuman con terneza!Prof. Graciela Saavedra
