Espacio Literario - Prof. Graciela Saavedra
Hoy, homenaje a los inmigrantes
"Los brazos viajaron, el corazón quedó, pero una estrella nos llama del sur. Y un barco de esperanzas cruza el mar. América, la tierra del sueño azul. Es un vaso de vino, es un trozo de pan." Roberto Cossa
Ayer, 4 de septiembre se conmemoró el "Día del Inmigrante" que fuera establecido por decreto del Poder Ejecutivo Nacional N° 21.430 del año 1949, eligiéndose esta fecha en recuerdo del 4 de septiembre de 1812, cuando el Primer Triunvirato firma el decreto a partir del cual la República Argentina abría sus fronteras a los inmigrantes de cualquier parte del mundo que quisiesen vivir en ese territorio.Desde mediados del siglo XIX llegaron inmensos grupos de inmigrantes, principalmente contingentes de españoles e italianos, y en menor medida rusos, franceses, polacos, sirios y armenios, que sin saber muy bien a dónde se dirigían fueron tentados por la posibilidad de un destino mejor que el que Europa, o su lugar de origen, les ofrecía. Las colectividades se afincaron y formaron pueblos, barrios e instituciones, en los que trataron de conservar sus costumbres. El castellano era la lengua obligada, pero ésta sufrió las influencias de los distintos grupos extranjeros. José González Carbalho, poeta argentino, se refiere así al viaje de inmigrantes hacia nuevas tierras:"Yo tenía diez años y la sonrisa fácil,cuando dejé la sombrade aquellos robledales.Pusiéronme en un barcoque rodó por los mares,la armónica en los labioshice todo el viaje,y al llegar, que llegamospor fin, vi un puerto grande." .................................Si bien muchos inmigrantes no eran obreros calificados, afinidades idiomáticas y religiosas facilitaron su integración. El trabajo agrario propiciaba el poblamiento en espacios desiertos del mundo con extranjeros, que serían pioneros y civilizadores a la vez.La crisis de 1929 frenó ese empuje, pero el flujo inmigratorio se reanudó, aunque más discretamente al final de la Segunda Guerra Mundial, entre 1945 y 1950."¡América! te anuncia el nuevo díaen que el arte y la ciencia te den gloria.Serás del pensamiento la victoria,no la victoria de la guerra impía. ................. Leopoldo Díaz ----------------------------------Honro con un poema de nuestro artista Vicente Cúneo, tomado de su libro "Latitud Sur":a los inmigrantes, a sus hijos y nietos, ya argentinos, a los hombres y mujeres de bien y con buena fe que llegan para a trabajar y para engrandecer nuestras tierras: ForjadoresA los abuelos fundadores,entrañables antecesores nuestros,los que con su labor incansable crearonel presente soñado.Llegaron presurosos a poblar las cuchillas,al monte le entró el hacha en las palmas callosas,sudoroso el arado devoró los terronesprocurando simientes en la melga afanosa.La fatiga cubría, por las noches, desvelos,nostalgias de comarcas en su idioma nombradas;no hubo tiempo al desgano; ni desidias, ni ruegos,no hubo olvido tampoco, la labor apremiaba.El dolor, la memoria de sus tierras lejanasfue trocando la espiga por amor a este suelo;era el ánimo altivo que ocupaba el vacío,otro anhelo, otro río, otro sol, otro cielo.Agreste desafío de acatar el designio:arrancarle a la tierra su dorada quimera;se posaba en sus vidas porvenir de ilusionesque daría a la espera realidad de cosechas.Y vinieron los hijos; de los hijos los nietos,sabedores de surcos heredaron empeños.Andarán intentando tantos otros destinos,íntegros en ofrendas, por amor a este suelo. Vicente Cúneo -----------------------------------
