Espacio Literario - Prof. Graciela Saavedra
Hoy, homenaje a los pueblos originarios
“Habría que empezar de nuevo. Partir de la raíz del indio.” Oscar Castro (poeta chileno)
El 12 de octubre, fecha en la que tradicionalmente se conmemoró la llegada de Colón a América, se promueve un día de reflexión histórica y diálogo intercultural acerca de los derechos de los pueblos originarios. En este sentido, en el año 2010 se modificó por Ley y esta fecha está dedicada a conmemorar al Día de la Diversidad Cultural Americana", "Día del el respeto por la diversidad cultural".Es una fecha de conmemoración y revalorización cultural, en donde se enfatiza el respeto y la importancia de nuestros orígenes, sometidos en la antigüedad por los europeos. Desde hace algunos años ser reconoció que "el encuentro entre dos mundos" no fue como nos lo contaron de pequeños, sino que fue un acontecimiento de resistencias y un gran impacto para los pueblos originarios, que sufrieron una gran pérdida cultural aborigen.Comparto con ustedes un poema inédito de nuestra escritora Tuky Carboni, quien generosamente nos halaga con este obsequio que está dedicado a quienes son los verdaderos dueños de sus tierras, a quienes tienen por estandarte la vida, la libertad, a los que fueron diezmados junto a su cultura, a sus dioses, a sus afectos; a los pueblos originarios que aún hoy siguen clamando por sus derechos. Para ellos, para los primitivos pobladores, para nuestras raíces: Heredad "América precolombina murió de asombro" Carlos FuentesUn tigre vertical, una serpienteque arroja llamaradas desde lejos;un estupor de chispas y bramidos,un ardor que desguaza las entrañas,una bifurcación de sangres que no cesa,un clamor desatado como un ríoque crece con las lluvias torrenciales.Las estrellas de fuego se repartenel corazón de todos los guerreros;en sus frentes dobladas se marchitanlas orgullosas plumas de las garzas.Los arcos y las flechas se han quebradocon el rumor vencido de la piedra:el ágata y el jaspe malheridos.Los viejos han caído entre cenizas,con el pavor crispado en la mirada,que se ha quedado abierta ante el asombroy abierta quedará sobre la tierra.Las madres con sus hijos en los brazos,como aguarás tocadas por el rayo,son sombras sin edad que se desbandanpor los barrancos y las espesurasentre los albardones despintados,con las lenguas resecas por el miedoque escupe dentelladas a distancia.Ah, Paraíso de aguas transparentes,de follajes de jade con jaguares,de arroyos con escamas de amatistas,del aguapey celeste que se enciendejunto a las avenidas de los ríos,de la Madre Lunar, que mana lechey alimenta los ojos de la tribu...Ah, Paraíso agreste de los sueños...Ah, Paraíso ya desvanecido.Pero hay también doncellas en los clanes.Doncellas de caderas ondulantes,de largas, renegridas cabelleras,de pechos como pétalos erguidosy ojos como hidromiel que se derramasobre los altos pómulos salvajes.Doncellas de terracota y nácarque llevan en el centro de sus labios,en la resplandeciente dentadura,la promesa de un sorbo de agua clara.De esa rama venimos.Remontando esa sangre hemos llegado;por la piedra, testigo subterráneo,por las profundidades de la arcilla,como cantos rodados, sin descanso,entre los aluviones y las correntadas.Arañando los yelmos y armaduras,prendidos como abrojos a la vida.No hay barbas rubias que nos apadrinen,no hay apellido ilustre que nos cubra,no hay quien nos reconozca ni nos nombre.Pero estamos aquí. Y estamos vivos.Bajo la Cruz del sur que hace mileniosnos mira transitar entre los ríos.Estamos vivos,porque en los pasadizos de la historia,hubo una abuela oscura y fugitivaque nos amamantó con leche y llanto,sobre las humaredas de su raza.Una mujer de greda que nos parió en cuclillas,con el doble dolor del nacimientoy el de saber que fuimos en su vientrela última raiz de la esperanzay el único alarido que se gritaen los andariveles de la muerte,cuando se apagan todas las memorias.PeroInambí atei.An onat inambí atei.Y somos ese grito. Tuky Carboni --------------------------------
