Espacio Literario
Hoy, Jorge Luis Borges: “Ajedrez”
Quizá la faceta menos conocida de Jorge Luis Borges sea la de poeta. Algo insólito, ya que las primeras obras del genio argentino fueron poesías, y gran parte de las últimas también. “Fervor de Buenos Aires” es el primer libro de poesía del escritor argentino, publicado en 1923 por la Imprenta Serrantes. Según el crítico Juan Arana, “es entre las obras de Borges una de las que registra mayor presencia de los problemas filosóficos perennes.” La tapa llevaba una ilustración de Norah Borges. Se trataba de una edición del autor, con una tirada estimada en 300 ejemplares. Las páginas no llevaban numeración.
Pero la filosofía estuvo siempre presente en la vida y en la obra de Jorge Luis Borges ya que al mirar su existencia y la influencia de su padre en sus escritos, resulta imposible no asociar sus representaciones de la vida con el legado filosófico que su progenitor le entregó. Esto queda claramente reflejado en las siguientes líneas: "Mi lector notará en algunas páginas la preocupación filosófica. Fue mía desde niño, cuando mi padre me reveló, con ayuda del tablero del ajedrez (que era, lo recuerdo, de cedro) la carrera de Aquiles y la tortuga."(De "El oro de los tigres"). Es, en definitiva, lo que hace que Borges conciba en su obra "El otro, el mismo" la propia poesía como un tablero de ajedrez: "Ajedrez misterioso la poesía, cuyo tablero y cuyas piezas cambian como en un sueño y sobre el cual me inclinaré después de haber muerto". Jaime Alazraki, crítico argentino, especialista en la obra de Borges, describe perfectamente el juego que Borges realiza a la hora de relacionar simbólicamente la realidad con sus múltiples relaciones: "El sentido simbólico del juego como una contienda entre dos ejércitos que buscan la victoria, está aludido por Borges en su poema Ajedrez". "Borges representa a la vida como el tablero de ajedrez y ahí volvemos al concepto citado anteriormente de que el ajedrez es un juego de relaciones infinitas y que sólo en la mente de quien dirige el juego, en el poema, Dios, se encuentra la victoria, el destino se encuentra en un tablero bicolor que adquiere significancia cuando las figuras están allí puestas, pero mucho más que eso, cuando existe alguien interesado en jugar la partida."(Fuente: Alejandra González Hermosilla, profesora y crítica chilena.) Ajedrez (de "El Hacedor"- 1960)En su grave rincón, los jugadoresrigen las lentas piezas. El tablerolos demora hasta el alba en su severoámbito en que se odian dos colores.Adentro irradian mágicos rigoreslas formas: torre homérica, ligerocaballo, armada reina, rey postrero,oblicuo alfil y peones agresores.Cuando los jugadores se hayan ido,cuando el tiempo los haya consumido,ciertamente no habrá cesado el rito.En el Oriente se encendió esta guerracuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.Como el otro, este juego es infinito. IITenue rey, sesgo alfil, encarnizadareina, torre directa y peón ladinosobre lo negro y blanco del caminobuscan y libran su batalla armada.No saben que la mano señaladadel jugador gobierna su destino,no saben que un rigor adamantinosujeta su albedrío y su jornada.También el jugador es prisionero(la sentencia es de Omar) de otro tablerode negras noches y blancos días.Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.¿Qué Dios detrás de Dios la trama empiezade polvo y tiempo y sueño y agonías?Jorge Luis Borges, 1960
