Hoy, Julio Cortázar, el escritor infinito
El pasado martes 26 de agosto, Julio Cortázar hubiera cumplido 100 años y los homenajes se multiplican. ¿Quién iba a pensar esto cuando regresó a nuestro país en 1983, año del retorno de la democracia en Argentina? Cortázar hizo un último viaje a su patria, donde fue recibido cálidamente por sus admiradores en contraste con la indiferencia de las autoridades nacionales.
Después de visitar a varios amigos, regresó a París donde François Mitterrand le otorga la nacionalidad francesa. El 12 de febrero de 1984 murió en esa ciudad a causa de una leucemia. Se cumplía así el destino de los grandes, casi ignorados en vida, más aún en su país, pero cubierto de honores cuando el valor de sus obras fue reconocida por quienes no habían querido ver su maestría literaria o quizá porque empezaron a observar el lugar de honor que le guardan los grandes maestros de la lengua.De nombre Jules Florencio Cortázar, nació en la embajada de Argentina en Bruselas, en donde su padre era diplomático. Tras vivir en Suiza y España, regresó con 4 años a Argentina. Estudió Magisterio en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta, e inició estudios de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires, que abandonaría para dedicarse a la docencia en varios lugares de Argentina, siendo más tarde profesor de Literatura Francesa en la Universidad de Cuyo. En 1951, se exilió a París por disconformidad con el gobierno peronista; allí se dedicó a la traducción y más tarde continuó con su labor creativa, que compaginó con la política, viajando frecuentemente por Hispanoamérica comprometido en las causas por la libertad y los derechos humanos. Fue autor de novelas, obras de teatro y brillantes relatos cortos. No estuvo ausente de la poesía, aunque los recursos ese género los supo volcar con más intensidad en la prosa.Su novela "Rayuela" (1963) produjo un quiebre en la literatura latinoamericana y universal; sus personajes, situaciones y estructura despiertan la curiosidad y admiración de todas las generaciones."Historia de cronopios y de famas", una de sus tantas obras, es una colección de textos cortos donde toma partido por la imaginación creadora y el humor corrosivo con una mirada poética que enfrenta la miseria de la rutina y del sentido común. Es un viaje fantástico que nos lleva en forma lúdica por las situaciones de la realidad cotidiana dando pie a las observaciones más insospechadas. Los famas representan la clase alta que nos los retrata claramente; los cronopios, la clase media que quieren aparentar ser de clase alta. "Este libro es mezcla de prosa con poesía, de filosofía con comedia, de crónica con fantasía. Es la garantía perfecta para arrancarle una sonrisa hasta a la persona más gruñona."En homenaje a este gran escritor, una de las máximas expresiones de nuestra literatura, que supo manejar el lenguaje con maestría, les entrego de la primera parte de "Historia de cronopios y de famas", titulado "Manuel de instrucciones" el texto:"Instrucciones para llorar""Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos."Igualmente de "Historia de cronopios y de famas" transcribo "Pegue la estampilla en el ángulo superior derecho" en donde muestra las costumbres de los famas y los cronopios en medio de una situación muy risueña."Pegue la estampilla en el ángulo superior derecho""Un fama y un cronopio son muy amigos y van juntos al correo a despachar unas cartas a sus esposas que viajan por Noruega gracias a la diligencia de Thos. Cook & Son. El fama pega sus estampillas con prolijidad, dándoles golpecitos para que se fijen bien, pero el cronopio lanza un grito terrible sobresaltando a los empleados, y con inmensa cólera declara que las imágenes de los sellos son repugnantes de mal gusto y que jamás podrán obligarlo a prostituir sus cartas de amor conyugal con semejantes tristezas. El fama se siente muy incómodo porque ya ha pegado sus estampillas, pero como es muy amigo del cronopio, quisiera solidarizarse y aventura que en efecto la vista de la estampilla de veinte centavos es más bien vulgar y repetida, pero que la de un peso tiene un color borra de vino sentador. Nada de esto calma al cronopio, que agita su carta y apostrofa a los empleados que lo contemplan estupefactos. Acude el jefe de correos, y apenas veinte segundos más tarde el cronopio está en la calle, con la carta en la mano y una gran pesadumbre. El fama, que furtivamente ha puesto la suya en el buzón, acude a consolarlo y le dice:-Por suerte nuestras esposas viajan juntas, y en mi carta anuncié que estabas bien, de modo que tu señora se enterará por la mía."
