Hoy, la exquisita poesía de Roque Dalton
Un muy buen libro es “Clases de Literatura”, de Julio Cortázar- Berkeley, 1980- Ed. Alfaguara. En él encontramos al profesor Cortázar quien, pese a que se había negado muchas veces, acepta dar un curso universitario en Estados Unidos. No se trata de clases magistrales, sino de una serie de charlas sobre diversos temas literarios, en donde está presente lo lúdico, el humor, lo fantástico, el erotismo, el origen de sus obras, la honestidad intelectual, todo entregado con mucha espontaneidad y a la vez con rigor de buen docente.
En estas páginas se encuentra un nombre no conocido por mí: Roque Dalton. Más allá del rico comentario del escritor, indago, encuentro sus poesías, literalmente me zambullo en ellas y me atrapa, no sólo estilo y temática, sino también por la riquísima personalidad que trasunta, fiel a sí mismo, sin buscar laureles, ni dádivas, hasta la muerte.Los ubicaré en cuanto a su biografía y transcribiré consideraciones de Julio Cortázar.Roque Dalton, poeta, ensayista, abogado y antropólogo salvadoreño, nació en la ciudad de San Salvador en 1933. Estudió en universidades de su país, de México y de Chile. Militó en el partido comunista desde muy joven, dedicándose a la literatura, a la poesía y a la política. Obtuvo en tres ocasiones el Premio Centroamericano de Poesía, el Premio Casa de las Américas y otros galardones. De su vasta obra poética iniciada en 1956, merecen destacarse: "Mía junto a los pájaros", "La Ventana en el rostro", "El Mar", entre otros. Fue asesinado en el año de 1975.En el ámbito de las clases, un alumno le pide a Cortázar: "¿Por qué no habla un poquitico de Roque Dalton? Pienso que hay mucha gente que no sabe quién era."Cortázar contesta: "-Roque es para mí el ejemplo muy poco frecuente de un hombre en quien la capacidad literaria, la capacidad poética, se dan desde muy joven mezcladas o conjuntamente con un profundo sentimiento de con naturalidad con su propio pueblo, con su historia y su destino. En él desde los dieciocho años nunca se pudo separar al poeta del luchador, al novelista del combatiente, y por eso su vida fue una serie continua de persecuciones, prisiones, exilios, fugas en algunos casos espectaculares y un retorno final a su país después de muchos años pasados en otros lugares de exilio para integrarse a la lucha donde habría de perder la vida. Afortunadamente para nosotros, Roque Dalton ha dejado una obra amplia, varios volúmenes de poemas y una novela que tiene un título irónico y tierno a la vez; se llama "Pobrecito poeta que era yo" porque es la historia de un hombre que en algún momento siente la tentación de volcarse plenamente en la literatura y dejar de lado otras cosas que su naturaleza también le reclamaba; finalmente no lo hace y sigue manteniendo ese equilibrio que siempre me pareció admirable en él. Roque Dalton era un hombre que a los cuarenta años daba la impresión de un chico de diecinueve. Tenía algo de niño, conductas de niño, era travieso, juguetón. Era difícil saber y darse cuenta de la fuerza, la seriedad y la eficacia que se escondían detrás de ese muchacho.......No era hombre de panfletos, era hombre de pensamiento y por detrás y por delante y por encima de todo eso había siempre el gran poeta, el hombre que ha dejado algunos de los poemas más hermosos que yo conozco en estos últimos veinte años. Esto es lo que puedo decir de Roque y mi deseo de que ustedes lo lean y lo conozcan más." (fragmento de "Clases de Literatura"- J. Cortázar).Comparto con ustedes dos poemas de Roque Dalton: "Como la siempreviva" y "Alta hora de la noche".Como la siemprevivaMi poesíaes como la siemprevivapaga su precioa la existenciaen término de asperidad.Entre las piedras y el fuego,frente a la tempestado en medio de la sequía,por sobre las banderasdel odio necesarioy el hermosísimo empujede la cólera,la flor de mi poesía busca siempreel aire,el humus,la savia,el sol,de la ternura. Alta hora de la nocheCuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombreporque se detendrá la muerte y el reposo.Tu voz, que es la campana de los cinco sentidos,sería el tenue faro buscado por mi niebla.Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas.Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta.No dejes que tus labios hallen mis once letras.Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio.No pronuncies mi nombre cuando sepas que he muertodesde la oscura tierra vendría por tu voz.No pronuncies mi nombre, no pronuncies mi nombre,Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre.
