Espacio Literario - Prof. Graciela Saavedra
Hoy, Leopoldo Marechal
“Un sabor eterno se nos ha prometido, y el alma lo recuerda.” L. M. Poeta, narrador, dramaturgo y ensayista argentino nacido en Buenos Aires en 1990
Fue maestro y profesor de enseñanza secundaria y formó parte de la generación que giró en torno de la revista Martín Fierro. Su poesía fue relegada al olvido durante dos décadas, debido a sus enfrentamientos con compañeros de su generación cuando ocupaba cargos oficiales. En 1926 viajó por primera vez a Europa, donde trabó amistad con importantes intelectuales y pintores españoles y franceses. Entre sus obras encontramos "Adán Buenosayres", una novela en que presenta una genial síntesis de humor y simbolismo. Sobre la obra expresa el académico Pedro Luis Barcia: "Adán Buenosayres es una de la media docena de novelas argentinas que mejor nos representan en la literatura. Ha debido recorrer, desde su aparición, hace casi cinco décadas, un largo camino de exclusiones, silenciamientos, cordones sanitarios literarios, desfiguraciones críticas que se urdieron en torno a ella, hasta alcanzar el creciente reconocimiento que se está dando en nuestros días".A su primer libro de poemas, "Los Aguiluchos" le siguieron: "Días como flechas"; "Odas para el hombre y la mujer"; "Laberinto de amor"; "Cinco poemas australes"; "El Centauro"; "Cantos a Sophía"; "Canto de San Martín", y muchas más."No deben omitirse aquí las excepcionales condiciones del hombre Marechal, caballeroso y caballeresco, fino, prudente, caritativo y, en todo, exquisito." (Tomás de Lara). Todo lo emociona como lo expresa ante un caballo muerto.Transcribo en esta edición, "A un zaino muerto", un poema de Marechal que compartíamos con mis alumnos de 3er. Año "A" de la Escuela de Comercio, allá por... Aparte de la emoción que trasunta y contagia, aprendían de las infinitas figuras literarias que posee. A un Zaino MuertoEn la inocencia de tus ojos muertosrecuperó su castidad el cieloLa muerte nunca tuvodos tréboles más castos que tus ojos...La tarde se perfuma con el silencioque brota de tu piel.Bajo tus patas rígidas la tierrallora su música perdida.Se ha dormido en tus remos la distancia.¡Semillas de la noche veniderason tus ojos abiertos como nunca!Has arreado tus días como novillos rojosy tus noches enguampadas de lunas;sobre tu cruz el solfue un pájaro boyero que cantó en las mañanas.Hacías temblar la cuerdametálica de los ríos.Cigüeñas asustadas los paisajesal son de tu galope levantaron el vuelo.Sabías deshacer el nudo del horizontey masticar el pasto bravío de las leguas.¡Corazón batiente de la soledadabriendo huellas de música sobre el silenciohas azotado las cuatro lejanías desnudas!En bajíos de sueño descansarás ahora:tu paz es un elogio de la muerteque perfuma los llanos.La tierra de tus huesosempolvará mañana los tobillos del viento Leopoldo Marechal -------------------
