Espacio Literario
Hoy, ¡Otoño!
El otoño ha llegado y de eso no hay dudas. Lo recibimos el 21 de marzo con la temperatura justa para inaugurar la estación. Apresurados tuvimos que buscar abrigos y soportar estornudos estentóreos y gargantas ardientes, pero igual digamos ¡Bienvenido Otoño, con tus crujientes hojas amarillas, ocres, rojizas! Todo el dorado está envuelto en una brisa fresca, de siestas cálidas que nos invitan a pasear y saltar como niños sobre las hojas chillonas, esas hojas que no lloran, sino que cantan por su misión cumplida y buscan alejarse algo ajadas, pero bellas, únicas, sonoras.
¡Bienvenido Otoño a la provincia que se engalana con tus colores, haciéndola única, irrepetible, entre lomadas ambarinas y senderos musicales, acompañados por las cuerdas de un viento que acaricia las hojas llevándolas en una danza suave, envolvente, para formar la alfombra de oro que convoca a la ensoñación y al descanso!Hoy comparto con ustedes obras y fragmentos de diferentes estilos y épocas, todas muy valiosas. Con algunas de ellas nos sentiremos identificados: "Ida de Otoño", de Juan Ramón Jiménez; "De otoño" de Rubén Darío, y de nuestro amigo Mario Rojman, "El payador urbano", como se autodenomina, "Poema otoñal" que lo introduce con versos del poeta Leopoldo Lugones."Por un camino de oro van los mirlos... ¿Adónde?Por un camino de oro van las rosas... ¿Adónde?Por un camino de oro voy...¿Adónde,otoño? ¿Adónde, pájaros y flores?"("Ida de Otoño" J.R. Jiménez)De otoño Rubén DaríoYo sé que hay quienes dicen: ¿por qué no canta ahoraCon aquella locura armoniosa de antaño?Esos no ven la obra profunda de la hora,La labor del minuto y el prodigio del año.Yo, pobre árbol, produje al amor de la brisa,Cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa:¡Dejad al huracán mover mi corazón! ---------------No temas al otoño, si ha venido.Aunque caiga la flor, queda la rama.La rama queda para hacer el nido." Leopoldo Lugones "Poema otoñal" Mario Rojman- "El payador urbano"Ya lo tenemos encimaal otoño, y su llegadadestella en la madrugadapara matizar el clima.Y que nadie se deprimapor sus ocres o marronesque en las diversas visionessobre su brumoso manto,la apatía y el encantogeneran sus devociones.El verano fue a la leca,la ciudad cambia de traje,y todo el verde follajeserá muy pronto hoja seca.Otro giro de la rueca,otro clima, otra estación,pero en esta introspecciónhaciendo un mero balance,si se vislumbra una chanceno aflojemos, corazón.Sepamos pues valorarque el polemizado otoñono es un ángel ni un demonio,nadie lo debe ignorar.Si esta tierra circulara sus leyes obedece,si en sus variantes se mecencuatro estaciones anuales,ellas son cuatro postalesque tata Dios nos ofrece.La primavera ya fue,el invierno ya pasóy al otoño que hoy llególe ratifico mi fe;pues desde que yo lleguéa este universo febril,fui nutriendo mi perfilen otoñales matices,él, bendijo mis raíces:nací un 16 de abril.Conque a no perder la calmani correr tras de la meca,una alfombra de hojas secasnos puede entibiar el alma.Aquí mis coplas empalmancon cierta fascinacióny haciendo la distinciónde mi estación preferida,yo le doy la bienvenidamateando junto al fogón.
