Espacio Literario
Hoy, “podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”
La Primavera, que significa “primer verdor”, es una estación del año que ha inspirado a muchos poetas y cultores de diferentes disciplinas del arte. Faltan tan sólo tres días para que la estación más prometedora del año abra sus puertas y llene jardines, paseos y campos de verdes nuevos, de flores y de trinos. Démosle lugar para que también anide en nuestros corazones, para que llene de colores y de aromas frescos nuestros días. Los invito a celebrar su llegada con una selección de poemas de diferentes autores que traducen distinto estilos su sensibilidad ante el nuevo traje de la naturaleza.
De Daniel Elías, entrerriano, "el poeta del sol" como lo llama Adolfo Argentino Golz, les entrego un fragmento de su obra:"Las alegrías del sol"..................Un alocado sol de primaveraa mi recinto por entrar se afana,y ríe en el cristal de la ventanacon su dorada risa mañanera. Sus fulgores perforan la vidrieray vienen, perfumados de besana,trayéndome el añil de la mañanaen el ala sutil de una quimera. Se largan a volar mis alegríasen derredor del sol, como teoríasrodeando en torno de un sagrado mito. Tiendo la vista a la extensión serenaen que vibra el trigal, y a boca llenabebo en sorbos de luz el Infinito.Antonio Machado, poeta español, oriundo de Sevilla, el representante más joven de la Generación del '98, expresa su ilusión de volver la juventud viviendo plenamente cada día. AcasoComo atento no más a mi quimerano reparaba en torno mío, un díame sorprendió la fértil primaveraque en todo el ancho campo sonreía.Brotaban verdes hojasde las hinchadas yemas del ramaje,y flores amarillas, blancas, rojas,alegraban la mancha del paisaje.Y era una lluvia de saetas de oro,el sol sobre las frondas juveniles;del amplio río en el caudal sonorose miraban los álamos gentiles.Tras de tanto camino es la primeravez que miro brotar la primavera,dije, y después, declamatoriamente:-¡Cuán tarde ya para la dicha mía!-Y luego, al caminar, como quien sientealas de otra ilusión: -Y todavía¡yo alcanzaré mi juventud un día!Del excelente escritor argentino Leopoldo Marechal transcribo la primera estrofa de su larga y profunda obra emparentada con la mitología clásica:El viaje de la primaveraEn su secreta dársena de floresY a la hora en que baila todavíala Venus mañanera, o entre alboresabre su huevo de paloma el día, despiertos ya los mástiles cantores,rumbo, timón y proa en armonía,tascando el ancla, si no el freno, esperala briosa nave de la Primavera.
