Un “piercing” en el rostro y una nueva evangelización
Hace algún tiempo fui con el obispo a una capilla de campo cerca de aquí para celebrar las confirmaciones de un grupo de niños y jóvenes de esa zona rural. Entre los confirmando había unos 5 adolescentes con sus amigos. Al regreso de la sencilla y bella celebración le llamó la atención al obispo el hecho de que varios de las jóvenes tenían en su rostro “piercing” es decir esa especie de aro o pendientes colocados gracias a los cortes hechos en el cuerpo.
Es decir: la ciudad se había introducido en medio del campo; los signos de las subculturas urbanas habían impregnado los sencillos ambientes de nuestros casi despoblados parajes del sur entrerriano.Juan Pablo II, el santo, señalaba que en no pocos países más de la mitad de la población mundial vive en megápolis y decía: "el futuro de las jóvenes naciones se está formando en las ciudades".Es cierto que mucha de nuestra gente vive en ciudades pequeñas. Se dice que nuestra provincia de Entre Ríos tiene ese encanto: muchas familias pueden vivir en ciudades pequeñas, muchos niños crecen en lugares en los que no son anónimos, en donde son cuidados porque la pequeña comunidad tiende a protegerse en sus necesidades sobre todo en momentos de emergencia.Sin embargo las jóvenes generaciones se ven profundamente tocadas por ese estilo de vida propio de las grandes urbes con sus códigos, sus modas, su música y a menudo sus grandes dificultades como las distintas formas e adicciones o la violencia. Los medios de comunicación van globalizando las tendencias culturales.Los cristianos de todas las edades hemos de estar atentos entonces a esos nuevos estilos de vida a esa nueva cultura que se va gestando en torno a las megápolis a la hora de plantear la nueva evangelización y la misión, a la hora de re ver la siempre nueva opción del Corazón de Jesús por los últimos, los excluidos.La nueva juventud que reza en nuestros templos está marcada por una serie de códigos a los que hay que discernir con el Evangelio.Muchos de los que integran esa multitud tienen en su cuerpo un "piercing".Por Jorge Leiva
