BOCETOS PARA EL LECTOR
AGUA EN MARTE
Queridos lectores tengo la oportunidad de estar colaborando con el diario de nuestra ciudad en este nuevo espacio, donde me propongo trazar cada vez bosquejos de lecturas que luego ustedes definirán, corregirán, torcerán y enderezarán según crean necesario. Espero disfruten su lectura tanto como yo la escritura de la misma y sea en más de una oportunidad el móvil para llegar a un libro.
Hace algunas semanas escuchamos o vimos la noticia de que los científicos e investigadores habían hallado agua en Marte. Claro que lo anunciaban con gran alegría, como algo, incluso, esperanzador. Muchos seres humanos especulan con la posibilidad de la vida en otro planeta y con la posibilidad de habitar Marte más específicamente. Por supuesto esto también trae otras voces que se hacen escuchar al instante, que lejos de compartir los intereses creen, que debiera ponerse ese esfuerzo, energía y dinero en llevar agua a los lugares más alejados y olvidados en este planeta, por dar tan sólo un ejemplo.También hace un tiempo atrás algunos viajaban o al menos se anotaban para viajar al espacio. Sí, así es, quienes contaban con pilas de billetes que les sobraban y les sobran, pagaban vacaciones súper exclusivas en el espacio.En cuanto a esto del agua en martes yo he pensado en la literatura de Ray Bradbury. Si hay algún escritor que mencionar cuando hablamos de Marte: es Bradbury con sus Crónicas Marcianas.Esa obra que está conformada por un puñado de relatos es uno de los textos emblemáticos de este escritor. Allí creó un planeta no rojo; sino azul. Habitado por marcianos que a veces conviven en matrimonio, donde como muchas veces en las relaciones humanas socava el hastío. Entonces, sueñan con vida en la tierra y hasta fantasean con que llegan los humanos.Hay relatos que cuentan cómo los humanos se proponen colonizar Marte y reproducir ahí su estilo de vida y costumbres. Los colonos humanos pueden llevar entre su equipaje también bacterias y enfermedades También, mostrarán poco aprecio por la cultura marciana. Es más, en algunas crónicas, los marcianos deberán pensar e instrumentar estrategias para proteger su cultura ante el avasallamiento de los terrícolas.Siempre resalta entre todas las crónicas para mí, una que cuenta como los humanos preparan sus maletas y quedan listos para esperar los cohetes. Hay que conseguir pasajes y ver qué turno en alguna nave les toca. Un grupo de humanos que tras haber destruido el planeta tierra juntan dinero para pagar su boleto y así habitar otro planeta. Podríamos decir que cuando el autor escribió estos textos en la década del cuarenta, se adelantaba a futuros posibles de nuestro mundo.Les recomiendo que lean con atención el Prólogo que escribe Jorge Luis Borges a las Crónicas Marcianas, donde a través de su deliciosa prosa hace una valoración personal del libro. Y cierro con un fragmento del prólogo que escribió:"¿Qué ha hecho este hombre de Illinois, me pregunto, al cerrar las páginas de su libro, para que episodios de la conquista de otro planeta me llenen de terror y de soledad?¿Cómo pueden tocarme estas fantasías, y de una manera íntima? Toda literatura (me atrevo a contestar ) es simbólica; hay unas pocas experiencias fundamentales y es indiferente que un escritor para transmitirlas, recurra a lo "fantástico" o a lo "real", a Macbeth o a Raskolnikov, a la invasión de Bélgica en agosto de 1914 o a una invasión de Marte."Hasta el próximo viernes.Alejandra [email protected]
