Antología del Viento “Herencia de Agua”
Asociación del Personal Legislativo de Entre Ríos DECLARADA DE INTERÉS LEGISLATIVO, por la H. CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS, Declaración N° 100, Exp. 21.444. Sala de Sesiones, Paraná 17 de agosto de 2016.
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DECLARADA DE INTERÉS LEGISLATIVO, por la H. CÁMARA DE SENADORES DE LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS, Expediente N° 11.701, Sala de Sesiones, Paraná, 6 de septiembre de 2016.Integran ésta Antología, los poetas: Juan Manuel Alfaro, Alejandro Bekes, Tuky Carboni, Julio Federik, Miguel Ángel Federik, Héctor Izaguirre, Susana Lizzi, Jorge Enrique Martí, Juan Meneguin, Eise Osman, Graciela Pacher, Domitila Papetti, Marta Pimentel Álvarez, Juan Emmanuel Ponce de León, Luis Salvarezza, Elsa Serur, Marta Zamarripa.Ilustración de tapa: "MUJER DE AGUA" 30 x 40 cms, acrílico sobre tela, de José Leandro Giménez, artísta plástico paranaense.Pimentel Alvarez, Marta Liliana (Comp.) Antología del viento, herencia de agua / Marta Liliana Pimentel Alvarez ; compilado por Marta Liliana Pimentel Alvarez ; coordinación general de Marta Liliana Pimentel Alvarez. 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Dunken, 2016. 144 p. ; 23 x 16 cm. ISBN 978-987-02-9341-5 1. Narrativa Argentina. I. Pimentel Alvarez, Marta Liliana, comp. II. Pimentel AlvarezPRESENTACIÓNAntología del Viento "Herencia de Agua"Herencia de agua, de algún modo y para siempre somos esa herencia de agua. Nos sublevamos contra la vida y la muerte de nuestra inmensa alma, nuestro inmenso paraíso. Hace unos día hablamos con Marta Zamarripa, quedamos en visitarla, en la búsqueda de sus flores eternas, al teléfono nos reconocimos con la misma admiración de siempre, con la misma generosidad. Y quedé pensando en esas voces infinitas, enraizadas en la tierra, ecos de esas voces podría ser éste libro, reencarnador de ancestros. Tantas voces deletreando entre las aguas. Ayer, recibimos los poemas de Luis Salvarezza, el recuerdo a su madre nos llenó de lágrimas, en éxtasis cual la reina mora, anunciando la presencia de otros mundos. ¡Qué placer! Recibir estos pequeños milagros de eternidades, mientras, el pueblo allá afuera, se debate entre la nada y el todo, entorpeciendo el murmullo de la arena en el barranco a punto de estallar con una flor silvestre en el espacio. Acabamos de recibir los poemas de Miguel Ángel Federik, y luego como cascada los de Juan Meneguín, el sí de Tuky que llegó con el corazón en las manos. Recordamos a tantos estudiosos de la poesía entrerriana: Claudia Rosa, ella conoce desde las entrañas los poemas de cada uno de ellos. Versos que también supo escuchar María Angélica Merele de Masramón, Iris Longo. Cantos de un instante. Los poetas se reconocen, se nombran, y se sugieren en los lugares que les son comunes. Julio, Graciela, Domitila, Juan Manuel, Luis. Héctor sugirió a Jorge Enrique Martí, por quién llegamos a él, sino hubiera sido imposible, su registro estaba en nuestros corazones, pero no en la agenda. Reunirlos no es muy co mún, pero se ha convertido en una necesidad, y en eso estamos para que entre nosotros sea común reconocer la voz del poeta en la comarca. Cuando hablamos con Tuky, vino a la memoria nuestra amiga gualeya Cristina Villanueva. Cristina quién hace más de dos décadas nos presentó a Castro, a Cacheta González, dos eximios pintores de los pagos de Juanele, y a Emma Barrandeguy, amiga de ambos. Nieta de Amaro Villanueva. Vaya éste recuerdo para los que nos habitan. Ya está la gracia concebida, ellos, como las golondrinas llegaron a la encina: Julio, Héctor, Juan Manuel, Graciela, Eise y Elsa. Se tomaron su tiempo, se acomodaron uno tras otro entre las hojas. A lo lejos vimos revolotear en el cielo, para largarse en picada: Susana, Emmanuel, Alejandro, Domitila, Jorge Enrique. Y quien escribe a cargo de esta hermosa máquina. Esto es un impulso sobre lo creado, unir las partes, que tal vez, muchos editores quieran unir a su modo, éste es el nuestro, nuestro delirio por mostrar lo que entre de las aguas, empapa la tierra y transita las profundidades. Sabemos de la gran producción literaria diseminada por toda nuestra patria chica. Llegan desde sus arroyos, cánticos con nuestra idiosincrasia, que nos señalan el camino. Asumimos la palabra otorgada. En este tren van los que dijeron sí al instante sin preguntar por qué ni para qué ni cuándo. Éste tren se va, con todas las golondrinas y el jolgorio entre sus vagones. Vendrán otros, quizás con más estilo, seguramente. Nosotros los hijos de la Democracia, que se yergue erguida entre los faros de la Libertad y la Justicia, agradecen a quienes creyeron, y plantaron un árbol en el camino para sombra de todos.Iniciamos la publicación de esta Antología, con Tuky Carboni. Continuaremos la próxima semana con los siguientes autores de Gualeguay, y así sucesivamente con todos los poetas invitados.TUKY CARBONI Mi nombre es Alcira Irene González; pero desde los 18 años firmo todo lo que escribo con mi sobrenombre de infancia (Tuky) y el apellido de mi marido (Carboni). Aunque tengo plena conciencia de mis limitaciones expresivas en la palabra, he sido muy feliz en el ejercicio de escribir. Se lo debo a un pensamiento que apareció en la página de un periódico que cayó en mis manos cuando transcurría mi lejana adolescencia. Se trataba de un reportaje a Enrique Molina, casi desconocido como autor en ese momento. Cito: "Para ser feliz en el ejercicio de escribir, sólo es necesario renunciar a la tentación de hacer una carrera literaria". Consejo de oro que me ha guiado siempre. Y ya casi al final de mi vida compruebo cuánta sabiduría encerraba ese concepto. Con esa actitud interior, el escritor puede entregarse a la alegría que proporciona la creación; sin celos, sin envidia, sin desilusiones, sin prejuicios. Y eso nos permite disfrutar de lo que hacemos, aun teniendo por sabido que otros autores lo hacen de manera más completa y hermosa. Tengo varios premios debidamente documentados; pero no creo en el currículum. Entiendo que cada ser humano sensible está perfectamente capacitado para discernir por sí mismo si un texto lo conmueve o lo deja indiferente, sin necesidad de que se lo certifique la ocasional opinión de un jurado. Sin embargo, reconozco que las distinciones son importante para el autor, principalmente cuando se dan los primeros pasos, porque generan confianza y estímulo. Esa es mi opinión.CASI HAIKUS1 El aire habla de secretas alianzas con el paisaje.2 Reloj interno de las aves que migran dice: volvamos.3 Nunca tendré alma de mercader. No sé venderme.4 Si somos Uno, Uno en Tu espíritu, ¿Por qué la guerra?5 Tener mil manos para tenderla todas y compartirlas.6 A veces tengo sueños premonitorios. Un don ambiguo.7 Tal vez mis brazos no alcancen a rodearte; mi amor sí puede.8 Arde el poema. Cuando llega a mis manos se hace cenizas.9 Mi potro oscuro me regaló una tarde el horizonte.10 La rosa trepa un escalón de aire y lo abraza.11 El pescador, en la bruma del río, parece un sueño.12 Nombro el molino, mi padre, los caballos ... Digo mi infancia.13 Paisaje mío: paisaje incorporado a mi osamenta.14 Gasas al viento, los países del alba nublan mis ojos.15 Ser de la flor: alumbra un jardín con su belleza.16 Desde tus ojos me abraza tu mirada no hay distancias.17 El suave helecho sueña con el rocío. Tiemblo de sed.18 Sobre la tarde, la luna llena sangra. ¿Es ella o yo?19 Estoy de fiesta: me acompaña la noche y nadie más.20 Cual un perfume me da la bienvenida todo el paisaje.21 El cuerpo muere; pero la luz que somos sigue alumbrando.22 Sonrío al aire y saludo al paisaje. Somos amigos.23 Hay amatistas en este atardecer, cuánta riqueza.24 El río canta; entiendo su lenguaje; crecimos juntos.25 TÚ sólo nombras desde TU inmensidad. Nosotros somos.26 En el perfume de la mínima flor, Te amo a TÍ.27 Dialecto de agua habla mi corazón. Nací entre ríos.28 Ay, cómo duele ésta fugacidad de los jazmines.29 Un cazador se persigue a sí mismo y no se encuentra.30 El cuarzo verde es una luz dormida. Brillo que sueña.
