César Vallejo
PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCAMe moriré en París con aguacero,un día del cual tengo ya el recuerdo.Me moriré en París -y no me corro-tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.Jueves será, porque hoy, jueves, que prosoestos versos, los húmeros me he puestoa la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,con todo mi camino, a verme solo.César Vallejo ha muerto, le pegabantodos sin que él les haga nada;le daban duro con un palo y durotambién con una soga; son testigoslos días jueves y los huesos húmeros,la soledad, la lluvia, los caminos...Los Heraldos Negros(1918)LOS HERALDOS NEGROSHAY GOLPES EN la vida, tan fuertes... Yo no sé.Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,la resaca de todo lo sufridose empozara en el alma... Yo no sé.Son pocos; pero son... Abren zanjas oscurasen el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;o los heraldos negros que nos manda la Muerte.Son las caídas hondas de los Cristos del alma,de alguna fe adorable que el Destino blasfema.Esos golpes sangrientos son las crepitacionesde algún pan que en la puerta del horno se nos quema.Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, comocuando por sobre el hombro nos llama una palmada;vuelve los ojos locos, y todo lo vividose empoza, como un charco de culpa, en la mirada.Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!BORDAS DE HIELOVENGO A VERTE pasar todos los días,vaporcito encantado siempre lejos...Tus ojos son dos rubios capitanes;tu labio es un brevísimo pañuelorojo que ondea en un adiós de sangre!Vengo a verte pasar; hasta que un día,embriagada de tiempo y de crueldad,vaporcito encantado siempre lejos,la estrella de la tarde partirá!Las jarcias; vientos que traicionan;vientos de mujer que pasó!Tus fríos capitanes darán orden;y quien habrá partido seré yo...NOCHEBUENAAL CALLAR LA orquesta, pasean veladassombras femeninas bajo los ramajes,por cuya hojarasca se filtran heladasquimeras de luna, pálidos celajes.Hay labios que lloran arias olvidadas,grandes lirios fingen los ebúrneos trajes.Charlas y sonrisas en locas bandadasperfuman de seda los rudos boscajes.Espero que ría la luz de tu vuelta;y en la epifanía de tu forma esbelta,cantará la fiesta en oro mayor.Balarán mis versos en tu predio entonces,canturreando en todos sus místicos broncesque ha nacido el Niño-Jesús de tu amor.MEDIALUZHE SOÑADO UNA fuga. Y he soñadotus encajes dispersos en la alcoba.A lo largo de un muelle, alguna madre;y sus quince años dando el seno a una hora.He soñado una fuga. Un "para siempre"suspirado en la escala de una proa;he soñado una madre;unas frescas matitas de verdura,y el ajuar constelado de una aurora.A lo largo de un muelle...Y a lo largo de un cuello que se ahoga!SAUCELIRISMO DE INVIERNO, rumor de crespones,cuando ya se acerca la pronta partida;agoreras voces de tristes cancionesque en la tarde rezan una despedida.Visión del entierro de mis ilusionesen la propia tumba de mortal herida.Caridad verónica de ignotas regiones,donde a precio de éter se pierde la vida.Cerca de la aurora partiré llorando;y mientras mis años se vayan curvando,curvará guadañas mi ruta veloz.Y ante fríos óleos de luna muriente,con timbres de aceros en tierra indolente,cavarán los perros, aullando, ¡un adiós!BAJO LOS ÁLAMOSPara Jose GarridoCUAL HIERÁTICOS BARDOS prisioneros,los álamos de sangre se han dormido.Rumian arias de yerba al sol caído,las greyes de Belén en los oteros. El anciano pastor, a los postrerosmartirios de la luz estremecido,en sus pascuales ojos ha cogidouna casta manada de luceros. Labrado en orfandad baja el instantecon rumores de entierro, al campo orantey se otoñan de sombra las esquilas. Supervive el azul urdido en hierro,y en él, amortajadas las pupilas,tranza su aullido pastoral un perro.EL POETA A SU AMADAAMADA, EN ESTA noche tú me has crucificadosobre los dos maderos curvados de mi beso;y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado,y que hay un viernesanto más dulce que ese beso.En esta noche rara que tanta me has mirado,la Muerte he estado alegre y ha cantado en su hueso.En esta noche de setiembre se ha oficiadomi segunda caída y el más humano beso.Amada, moriremos los dos juntos, muy juntos;se irá secando a pausas nuestra excelsa amargura;y habrán tocado a sombra nuestros labios difuntos.Y ya no habrá reproches en tus ojos benditos;ni volveré a ofenderte. Y en una sepulturalos dos dormiremos, como dos hermanitos.VERANOVERANO, YA ME voy. Y me dan penalas manitas sumisas de tus tardes.Llegas devotamente; llegas viejo;y ya no encontrarás en mi alma a nadie.Verano! y pasarás por mis balconescon gran rosario de amatistas y oros,como un obispo triste que llegarade lejos a buscar y bendecirlos rotos aros de unos muertos novios.Verano, ya me voy. Allá, en setiembretengo una rosa que te encargo mucho;la regarás de agua bendita todoslos días de pecado y de sepulcro.Si a fuerza de llorar el mausoleo,con luz de fe su mármol aletea,levanta en alto tu responso, y pidea Dios que siga para siempre muerta.Todo ha de ser ya tarde;y tú no encontrarás en mi alma a nadie.Ya no llores, Verano! En aquel surcomuere una rosa que renace mucho...SETIEMBREAQUELLA NOCHE DE setiembre, fuistetan buena para mí... hasta dolerme!Yo no sé lo demás; y para eso,no debiste ser buena, no debiste.Aquella noche sollozaste al vermehermético y tirano, enfermo y triste.Yo no sé lo demás.. . y para esoyo no sé por qué fui triste..., tan triste...!Sólo esa noche de setiembre dulce,tuve a tus ojos de Magdalena, todala distancia. de Dios... y te fui dulce!Y también una tarde de setiembrecuando sembré en tus brasas, desde un auto,los charcos de esta noche de diciembre.DIOSSIENTO A DIOS que caminatan en mí, con la tarde y con el mar.Con él nos vamos juntos. Anochece.Con él anochecemos, Orfandad...Pero yo siento a Dios. Y hasta pareceque él me dicta no sé qué buen color.Como un hospitalario, es bueno y triste;mustia un dulce desdén de enamorado:debe dolerle mucho el corazón.Oh, Dios mío, recién a ti me llegohoy que amo tanto en esta tarde; hoyque en la falsa balanza de unos senos,mido y lloro una frágil Creación.Y tú, cuál llorarás..., tú, enamoradode tanto enorme seno girador...Yo te consagro Dios, porque amas tanto;porque jamás sonríes; porque siempredebe dolerte mucho el corazón.UNIDADEN ESTA NOCHE mi reloj jadeajunto a la sien oscurecida, comomanzana de revólver que volteabajo el gatillo sin hallar el plomo.La luna blanca, inmóvil, lagrimea,y es un ojo que apunta... Y siento cómose acuña el gran Misterio en una ideahostil y ovoidea, en un bermejo plomo.Ah, mano que limita, que amenazatras de todas las puertas, y que alientaen todos los relojes, cede y pasa!Sobre la araña gris de tu armazón,otra gran Mano hecha de luz sustentaun plomo en forma azul de corazón.CANCIONES DE HOGARLOS PASOS LEJANOSMI PADRE DUERME. Su semblante augustofigura un apacible corazón;está ahora tan dulce...si hay algo en él de amargo, seré yo.Hay soledad en el hogar; se reza;y no hay noticias de los hijos hoy.Mi padre se despierta, auscultala huida a Egipto, el restañante adiós.Está ahora tan cerca;si hay algo en él de lejos, seré yo.Y mi madre pasea allá en los huertos,saboreando un sabor ya sin sabor.Está ahora tan suave,tan ala, tan salida, tan amor.Hay soledad en el hogar sin bulla,sin noticias, sin verde, sin niñez.Y si hay algo quebrado en esta tarde,y que baja y que cruje,son dos viejos caminos blancos, curvos.Por ellos va mi corazón a pie.
