CUENTOS PEREGRINOS
El escritor Gabriel García Márquez nos ha dejado una obra muy vasta no sólo como escritor sino también como periodista. Para quienes no lo hayan leído o lo conozcan por sus novelas "Cien años de soledad", "Crónica de una muerte anunciada" o "El amor en los tiempos del cólera", entre otras, quiero recomendarles el libro "Doce Cuentos Peregrinos" (1992). Este libro es una buena manera de entrar al autor y también un libro con cuentos que ameritan ser releídos. En el prólogo se explica por qué son doce, por qué terminaron siendo cuentos y por qué García Márquez les llamó peregrinos. La mayoría basados en anécdotas periodísticas. Algunos fueron antes de cuentos, guiones televisivos o cinematográficos.En este libro se encuentran algunos cuentos como "El verano feliz de la señora Forbes" que narra un verano feliz para esta señora y no tanto para los niños que están a su cuidado, "La luz es como el agua" donde la complicidad de los niños en la infancia, las travesuras y la imaginación no tiene límites. Otros, de corte netamente dramático, donde la incomunicación, el malentendido, el descuido de un detalle son suficientes para llevarnos a un desenlace trágico. Podemos mencionar ahí "El rastro de tu sangre en la nieve" con una muerte absurda y "Sólo vine a hablar por teléfono" donde una mujer encerrada por equívoco en un manicomio de alguna manera pierde su juicio y comienza a ser lo que los demás creen que es. Y no falta tampoco, un cuento fantástico casi de terror en el que una familia visita a un escritor que reside en un castillo, frecuentado por el espectro de su antiguo dueño "Espantos de agosto".Como he expuesto entre los doce cuentos hay temas de lo más variados. Gabriel García Márquez llamó a estos cuentos en particular peregrinos; pero todos sus textos han peregrinado itinerarios muy largos recorriendo el mundo. El autor fue uno de los exponentes de lo que se llamó el "realismo mágico" momento en que la Literatura de América Latina tuvo su esplendor en las décadas del 60 y 70. Nuestra Literatura llega a Europa en forma masiva y el viejo continente nos mira, mira nuestra Literatura que hace a nuestra idiosincrasia sorprendido por las exuberancias y las rarezas de América. Y nos mide, nos estudia, nos interpreta desde sus modelos. Por esta cuestión García Márquez cuando ganó el Nobel de la Literatura en el año 1982 en su discurso habló de la soledad de América Latina. Expresó que interpretar la realidad de América Latina con los patrones europeos y no con los nuestros, no nos ayudaba a darnos a conocer al mundo sino por el contrario, nos hacía más desconocidos, menos libres, y en definitiva nos hacía sentir más solos.Un recuerdo para Gabo como se lo llamó cariñosamente a Gabriel José de la Concordia García Márquez, y una rosa amarilla, que eran sus predilectas.Alejandra Cordero.
