Del sacrificio a la Luz
El día 8 de mayo se presentó en el Salón Principal del Club Social la segunda edición del libro de poemas del Padre Jorge Leiva “DEL SACRIFICIO A LA LUZ”.
Se trata de un libro que tiene una excelente introducción de Verónica Toller, nuestra querida periodista y profesora de letras de la vecina Gualeguaychú y un bello Prólogo de Monseñor Jorge Eduardo Lozano que nos invita a "abrir los sentidos y la imaginación" para poder disfrutar de la belleza que "puede ser un camino para adentrarse en el misterio de la vida, el amor, el sufrimiento y el gozo". DEL SACRIFICIO A LA LUZ es el camino que todo buen cristiano debe recorrer. Y en el caso de Jorge Leiva es un canto de Amor Celestial escrito con una delicadeza y a la vez una pasión que nos involucran como seres de pensamiento y sentimiento desde la primera página. Es también un ruego permanente para que El Padre proteja al autor de sus limitaciones humanas y le haga trascender los escollos que se presentan en la vida, en cualquier vida. Una persona, hombre o mujer de buena voluntad, que se expresa en una disciplina artística y tiene conciencia de la fragilidad humana, estaría muy acertado si pidiera la protección celestial; porque los seres creativos y sensibles estamos expuestos a generar en nosotros y en los demás, sentimientos que no son deseables si queremos mantenernos saludables interiormente. Pero tratándose de un sacerdote, el riesgo se potencia; porque él es un pastor de almas, alguien que está cerca de Dios. Es Su Ministro en la tierra y debe dar testimonio en todo momento de fortaleza, humildad, grandeza de alma para perdonar a los que, tal vez sin intención, lo hieren. Y sobreponerse a la tristeza, al cansancio, al desconcierto y al sufrimiento que le provoca una sociedad que lo excede todos los días y no acaba de comprender. Debe tratar, con la ayuda de El Padre, de amar esa misma sociedad; de amar al hombre que la integra. Amarlo en su imperfección, en sus errores, en sus olvidos de lo esencial, en la burla y el desprecio de lo sagrado, en su crueldad, en su ignorancia, en su pequeñez y en su potencial perfección de Hijo de Dios. Perdonarlo cuando lo hieren, como Dios lo perdona a él y a todos nosotros por nuestras omisiones involuntarias pero ciertas. Y, en el caso de un Ministro de Dios, algo muy importante: perdonarlo sin descalificarlo, sin sentirse superior. Perdonarlo porque es su hermano, su prójimo y punto. Amar a toda la Creación salida de la Mano de DIOS: conmoverse ante un perro abandonado, emocionarse ante la belleza de una flor, ante la majestad de un árbol centenario, ante la magnificencia de un cielo estrellado. Y cantar a todos esos seres, que también son criaturas de DIOS. Tarea que sólo con amor se puede emprender. Y el Padre Leiva, con ese don maravilloso, lo hace, heroicamente. Por eso, leemos en la página 31 estas conmovedoras estrofas finales de un soneto muy hermoso: " ¿Adónde irá mi vida si no hay Padre? ¿Con quién caminaré si no hay un Hijo? ¿Y quién me guiará si no es el Santo Espíritu de Amor que a nuestra Madre la hiciera cuna, altar y crucifijo? ¿Adónde iré, mi Dios, si no Te canto?" El Padre Jorge escribe poesía profunda y bella, llena de fervor. Y es sabido que cuando se escribe con pasión, algo de ese fuego se transmite a las palabras con que nos expresamos. Además, lo hace con "modestia", como reza la dedicatoria del libro que adquirí. Él sabe lo que dice cuando declara "que la voz humana es un canal de la Palabra divina, que es Río de Agua Viva." Con esta actitud de humildad suprema, nos entrega sus joyas literarias, para que nos gratifiquemos el alma y nos aproximemos a la Belleza y la Verdad de El Padre. Tuky Carboni Otros poemas de Jorge Leiva:Soneto del que buscaComo busca consuelo el penitente,como busca la mar el bravo río,como buscan regreso los ausentes,como buscan las plantas regadío.Como busca la cierva los torrentesya mi alma te busca, Señor pío;y mi voz se sorprende de repentesi no dice tu nombre, Jesús mío.Como pájaro que busca siempre el nido,como quien en exilio ve su tierra.Como el náufrago añora su destino,así mi corazón te busca heridoy a tu dulce memoria ya se aferray a tu casa ya marcha, peregrino. Soneto a la amistadSi he ingresado en tu lista y soy tu amigo,si mi nombre ya está en tu corazón,si soy parte en tu afecto y tu razónsolo pido a Jesús que al ir contigopueda ser para ti más fiel testigodel amor al Sagrado Corazón,que se limpie mi afecto y mi intencióny que nuestra amistad sea un abrigo.Si, descalzo, Moisés la zarza ardientevisitó con su alma atentamente,me detengo ante tu tierra sagrada,y venero la luz de tu miradaque es reflejo de eternas alboradasdel amor que es de Dios eternamente. JORGE LEIVA
