Dios Te Salve Mi Hijo
Esta página se la dedicamos con mucho cariño a nuestro querido amigo MARIO CARNIELLO. El recuerdo nos une, más allá de la muerte. Q.E.P.D. Familia Osman.
Dios Te Salve Mi HijoAgustin MagaldiEl pueblito estaba lleno de personas forasteras,Los caudillos desplegaban lo más rudo de su acciónArengando a los paisanos a ganar las eleccionesPor la plata, por la tumba, por el voto o el facón.Y al instante que cruzaban desfilando los contrariosUn paisano grito: "viva!", y al caudillo menciono...Y los otros respondieron sepultando sus puñalesEn el cuerpo valeroso del paisano que cayó.Un viejito lentamente se quitó el sombrero negro,Estiro las piernas tibias del paisano que cayo,Lo beso con toda su alma, puso un cristo entre sus dedosY goteando lagrimones entre dientes murmuro:"Pobre mhijo, quien diría que por noble y por valientePagaría con su vida el sostén de una opinión!Por no hacerme case, mhijo, se lo dije tantas vecesNo haga juicio a los discursos del dotor ni del patrón.Hace frio? Verdad, mhijo? ya se está poniendo oscuro.Tápese con este poncho y pasiempre yevelo.Es el mismo poncho pampa que en su cuna cuando chicoMuchas veces, hijo mío... Muchas veces lo tapo.Yo via dir al campo santo, y a la par de su aguelita,Con mi daga y con mis uñas una fosa voy a abrir".Y a su pobre madrecita... Y a su pobre madrecitaLe diré que usted se ha ido y que pronto va a venir.A las doce de la noche llego el viejo a su ranchitoY con mucho disimulo a la vieja acaricioY le dijo tiernamente: "su cachorro se ha ido lejos,Se arreglo con una tropa, le di el poncho y me beso.Y ahuira, vieja, por las dudas, como el viaje es algo largoPrendale unas cuantas velas, por si acaso, nada más.Arrodiyese y le reza, paque dios no lo abandone...Y suplique por las almas que precisan luz y paz"La pequeña muerte (Eduardo Galeano)No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de suviaje,a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto,nosarranca gemidos y quejidos, voces de dolor, aunque seajubilosodolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porquenaceres una alegría que duele. Pequeña muerte, llaman enFrancia a laculminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta yperdiéndonosnos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeñamuerte, la llaman;pero grande , muy grande ha de ser, si matándonos nosnace. En tiempos de encuentro y de abrazos, la lucha por aquello en que creemos nos arrebata a pedazos las mezquinas certezas cotidianas y nos arroja impiadosa al universo de la incertidumbre. Se requiere el valor que a veces falta, y resulta imprescindible la cercanía de los que comparten nuestros sueños. Porque el encuentro en el abrazo con los otros, nos devuelve siempre renacidos, apostamos a la vida aunque nos rompa una y mil veces en pequeñas muertes necesarias.Dra. Susana B. Etchegoyen
