El castellano, esa lengua tan rica, pero poco cuidada
El Prof. Carlos Sánchez, quien se desempeñara en la Escuela Normal “Ernesto A. Bavio” y que sus alumnas recuerdan en especial sus clases de Práctica Docente, siempre se muestra como un observador de usos y costumbres, fundamentalmente en lo que hace al uso del idioma, la más completa forma de comunicación, tan viva como el ser humano ya que debe adecuarse a los cambios y a las nuevas denominaciones, pero que no merece ser distorcionada por introducción de vocablos extranjeros cuando muy bien podemos usar nuestra lengua tan rica en vocablos, quizá la más rica de todas, como también el mal uso de palabras y los giros idiomáticos. Acerca de ste último punto, el profesor Sánchez nos entrega la siguiente reflexión que bien merece ser leída, hasta por aquellos que consideramos dominar el idioma.
NUESTRO IDIOMACon el máximo respeto que me merecen quienes después de años de exigentes estudios, han logrado un cabal dominio de nuestro difícil y complejo idioma, dominio del que surge su autoridad para su enseñanza tanto como para corregir las impropiedades en las que caemos ya sea al hablar como el escribir, me permito penetrar brevemente en ese delicado campo del saber, solamente para señalar y sin el menor ánimo de crítica, el errado empleo de una palabra: pavimento, concepto que se ve limitado en su extensión cuando se lo aplica únicamente a calles y caminos tratados con hormigón.Así, es frecuente oír y leer que algunas arterias están pavimentadas mientras que otras son asfaltadas, enripiadas o empedradas, sin advertir que se trata de variedades, clases y, para hablar con la precisión que nos exige la Lógica, de especies del género pavimento, idea superior que las abarca a todas.Tan amplia es la extensión de ese concepto, que puede aplicarse no solamente al hacer referencia a las calzadas sino también a las veredas y con igual propiedad a los pisos de nuestras habitaciones, los que pueden estar pavimentados con ladrillos, mosaicos, mármol, madera.Nuestra ciudad, sabemos, tuvo un primer pavimento de piedra, que abarcaba gran parte de la zona céntrica y se extendía tanto hacia el norte como al oeste revistiendo un buen número de calles de esos sectores.Subsiste, y en muy buen estado pese a sus muchos años, y como una contribución a la singularidad de Gualeguay, el viejo pavimento de adoquines de granito hermoseando aún parte de varias de sus calles principales.Y, como complemento, y de paso, quiero detenerme en algunas palabras y expresiones muy difundidas pero poco correctas:DECIMOS DIGAMOSPor encargue Por encargoTal es así Tan o tanto es asíPreveer, reveer Prever, reverLa gota que rebalsó el vaso Que rebasó el vasoA su vez le dije A mi vez le dijeA prima facie (latín) Prima facieCarlos A.Sánchez
