ESCRITURA Y AMOR
La nouvelle o novela corta "Estación Basavilbaso" de Laura Germano nos cautiva desde su inicio. La primera vez que leí: "Ya no vivo en la sombreada avenida de eucaliptos. Sin embargo, en los días de llovizna fina, suelo recorrerla para empaparme lentamente con su aroma y revivir la sensación de liviandad con que el anhelo me llevaba aquella tarde de lluvia tenue a la estación de Palomar. Y me parecen los mismos, los reflejos que se filtran por la fronda tupida porque es el mismo olor el que me invade y me desata el cuerpo nuevamente impulsando cada uno de mis pasos. Por eso, desde entonces cuando llueve, la avenida es para mí un breve acontecimiento dichoso. Hay un fervor por la vida en cada tronco; un fervor que se juega limpio en cenizas, azules, grises y marrones plenamente visibles cuando el árbol se desembaraza sabiamente de las cortezas que caen como despojos de una venda." No pude evitar sentirme embriagada de la sonoridad de las palabras, de la belleza poética con la que escribe esta autora, en estado de empatía con este estado, envuelta en la sensualidad que luego corroboré atraviesa casi todo el texto, entusiasmada a vivir, a enamorarme, a mojarme por la lluvia y a zambullirme una vez más en la Literatura con plenitud, al igual que tantos otros lectores. En posteriores lecturas el sentimiento no fue distinto.Una nouvelle preciosamente cuidada en su escritura. La historia de dos personajes que se tratan por primera vez por teléfono y a partir de allí comienzan a cartearse. Tras un tiempo de sobres que van y vienen, se sienten ambos seducidos y entonces aparece la necesidad del encuentro en persona. El destino elegido Basavilbaso, Baso, como se le suele decir entre los entrerrianos. Un punto equidistante de las ciudades en las que viven uno y otro.Un recorrido por escritos que van construyendo un sentimiento tejido de palabras que habrá que ver si luego la pareja protagonista puede sostener con la voz, con la presencia, con el cuerpo. La reflexión tras la escritura. Qué contamos cuando escribimos sobre nosotros, hasta dónde queda plasmada nuestra esencia, nuestro yo, qué lee de nosotros quien lee nuestras cartas, qué interpreta, qué sospecha, con qué se encuentra. Todas estas cuestiones atraviesan el texto."En Comala comprendí que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver" reza una canción en referencia a la novela Pedro Páramo del escritor Juan Rulfo. Algo de eso también hay en esta lectura. En su devenir, los lectores nos vamos internado en todos estos sentimientos al tiempo que vamos de viaje de la mano de la protagonista que es quien narra. No sólo desde El Palomar hasta Baso en Entre Ríos; sino también al pueblo de su infancia y juventud, al Basavilbaso que habitó, a los recuerdos que ella tiene de ese lugar. Al pueblo que lleva en su memoria como un bastión que defiende y que es a su vez el lugar al que no quiere volver para no tener que modificar, para no estrujarlo. El lugar al que no debe volver, lo sabe, si pretende allí seguir siendo feliz.Alejandra Cordero.
