IDENTIDAD CULTURA ÁRABE LATINOAMERICANA
“Las confluencias culturales conllevan un mismo destino de amor y respeto para con el otro”
Decía Jorge Luis Borges: “Que como el planeta era poroso, todos nos hemos bañado alguna vez en el GANGES.” De la misma manera, alguna vez, en este otro río que es el tiempo infinito, en su eterno retorno, nos hace soñar que alguna vez escribimos las tablas de UGARIT Y EBLA. Que en tiempos remotos descubrimos la rueda. Que participamos de la epopeya de GILGAMESH, (INKIDU, EL OTRO) y tocamos los muros de URUK. Creamos alguna biblioteca en BABILONIA.
Que participamos de la redacción del código de HAMURABI. Que construimos los jardines colgantes de BABILONIA. QUE LLEGAMOS AL PAIS DE LA VIDA, EL LÍBANO, como lo denominaba GILGAMESH. Que construimos los barcos fenicios con los cedros del LÍBANO y según alguno llegamos a América varios siglos antes que Colón.Según dice Julio Requena, académico de la lengua: "Según lo demuestra incontestablemente el escritor bilingüe, poeta e investigador Juan Yaser, fueron los fenicios- a quienes los griegos empleando una sinécdoque llamaban "phoenix": rojos; por el color púrpura de sus ropas- los primeros navegantes en aventurarse en mares y tierras ignotas comerciando y enseñando su alfabeto a pueblos sin contacto entre ellos, llegando al Nuevo Mundo."A manera de tesis, Yaser sostiene: "Tres han sido los encuentros con América: el primero, en 531 a.C. por los navegantes fenicios; el segundo, el año 1000 de nuestra era por los árabes de España; y el tercero el año 1492 por los andaluces".Aplicando la metodología analógica - reino de la metáfora - Yaser comprueba que esto ha ocurrido así basándose en el estudio comparado de la mitología, la arquitectura y el examen lingüístico alfabético de los pueblos de la Siria Histórica y los indoamericanos.En estas tres creaciones culturales, más que coincidencias notables los testimonios aportados por el investigador siriopalestino-cordobés son incontrastables. Entre esas aportaciones cabe destacar, muy especialmente, su personal descubrimiento efectuado sobre una cerámica hallada en la ciudad olmeca llamada Veracruz por H. Cortés, vasija existente en el Museo de Instrucción Pública de Berlín.En ella vio las hasta entonces inadvertidas letras fenicias puestas en las faldas y cinturas de los personajes de la pintura, compuesta por guerreros chimus, cuyo parecido con los soldados cartagineses al mando de Aníbal es extraordinario.Yaser dice: "Los hombres de la figura llevan armas en forma de cruz, cascos de metal, en forma de media luna, símbolos creados por los fenicios y babilónicos, además de pertenecer a una civilización desarrollada en la industria metalúrgica".Juan Yaser, investigador de la UNESCO, Proyecto Acalapi, me distinguió con su amistad. Uno de los pocos conocedores de los idiomas antiguos. El fenicio, el arameo, y los idiomas de la Media Luna Feliz.También debemos recordar a Ibn Jaldún, primer sociólogo en el sigo XIV, estudioso de las condiciones sociales del norte de África, como es reconocido actualmente. El iniciador de la filosofía de la historia, con un principio inamovible que los tiempos históricos no son transpolables en tiempo, ni en espacio, actualmente Prigoyini, Premio Nobel de Física, que hace transpolación de la física a las sociedades humanas, rescata este principio.En España, (safar para los judíos), de ahí viene el nombre de Sefardí. Muchos de los cuales todavía hablan en ladino, una especie de castellano antiguo.En España convivieron los árabes musulmanes, los judíos y los cristianos. Y se respetaron en sus respectivas religiones. Maimónides fue gran visir de un Califa Árabe, lo denominaban el segundo Moisés. La armonía los unía en la cultura. Porque la cultura es una forma de vida. Solo el fanatismo engendró la tragedia, las deportaciones y la discriminación.El hombre es hombre cuando la maduración de su sensibilidad es fruto de una cultura sedimentada y lo hace reconocerse en el otro. Por eso rescato la humanidad de Martín Buber, de Gandhi, de María Teresa de Calcuta, de Luther King. De todos aquellos rebeldes contra la violencia deshumanizante, y de esa forma enaltecieron la vida.Bendigo las confluencias culturales de la Argentina, donde casi todos somos de orígenes diversos, pero complementarios en un mismo destino de amor y respeto para con el otro. Donde la cultura borra las diferencias y hace a todos complementarios, como debe ser.Que alguna vez descubrimos esa maravilla que es el cero, esa denominación de la nada, que abrió las puertas al infinito de las matemáticas y el álgebra, que hicieron el léxico moderno de la física. Que en ese deambular de la memoria de los pueblos de la media luna feliz, nos lleva a la creación del riego artificial, de la agricultura y del arado. Que transitamos con ABRAHAM, con JESUS Y MAHOMA los arduos caminos proféticos de la Fe, que tuvieron su origen en ese mundo mágico de PALESTINA, SIRIA, EL LÍBANO, IRAK Y ARABIA SAUDITA, donde germinó la idea monoteísta y se extendió por el mundo, para gloria y reconocimiento de esos pueblos. De la mano del Sirio LUCIANO DE SAMOSATA, inauguramos el cuento autónomo como hoy lo conocemos. (Según MEMPO GIARDINELLLI)Escribió el cínico y el asno y una vastísima obra de diálogos morales.Que alguna vez creamos el MUWASA ó MOAXHA con MOCADEEN y el ZEJEL con IBEN GUSMAN.Que participamos hace cuatro mil años del nacimiento de relatos intercalados en textos religiosos.Todo este caudal cultural pasó a Europa y Asia y está en la memoria de nuestra sangre, como una entidad cultural a través del tiempo.Por Eise Osman
