LAS MALVINAS, ARGENTINAS II
Siguiendo con la soberanía de nuestras islas y los cuentos que dan testimonio literario de la guerra de Malvinas quiero recomendarles el cuento de Pablo De Santis "Clase 63" donde la diferencia en la suerte de un soldado y otro, la trae el consejo que le dio el padre de uno de ellos a su hijo. "Nunca seas voluntario para nada. Nunca confíes en ellos. Que no se den cuenta de que existís", le dice su padre en cuanto a cómo comportarse en el ejército. El otro soldado desconoce este consejo y se hará voluntario para algunas tareas. Acaso no tener la protección de este consejo, la casualidad, el destino o el simple deseo de conocer el mar, lo llevarán a encontrar la muerte cuando se desate la guerra.Siguiendo la cuestión de ser o no voluntario en alguna tarea del ejército aparece la idea de ser o no voluntario en la guerra. El escritor Pablo Ramos nos trae el cuento "El alimento del futuro". Un grupo de adolescentes barajan allí la hipótesis de que los ingleses quieren quedarse con las islas porque en ellas hay Placton, que es lo que va a comer la humanidad cuando ya no haya comida. Gaby, el chico más grande de la cuadra ha ido y ha vuelto de la guerra. Ha regresado en un estado que hará que finalicen los debates entre los demás chicos acerca del voluntariado. No volverá a caminar, tiene la cara y las manos quemadas porque ha estado rescatando compañeros del fuego. Ya no podrá tocar la guitarra y comerá con dificultad. En el devenir de los días irá recibiendo a todos los chicos del barrio a tomar la merienda y así podrán comprobarlo.Para culminar con este tema, recordamos el conocido poema de Jorge Luis Borges acerca de la absurda guerra de las Malvinas,"JUAN LÓPEZ y JOHN WARD.Les tocó en suerte una época extraña. El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin dudas heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer el Quijote. El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en un aula de la calle Viamonte.Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen. El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender."Alejandra cordero.
