MICRORRELATOS Y NO TANTO …
"La mujer que amé se ha convertido en un fantasma. Yo soy el lugar de las apariciones.""Cuento de horror"."Estabas a ras de tierra y no te vi. Tuve que cavar hasta el fondo de mí para encontrarte"."Ágrafa musulmana en papiro oxyrrinco"."Soy un Adán que sueña con el paraíso, pero siempre me despierto con las costillasintactas" "Cláusula III".Tres microrrelatos del célebre escritor mexicano Juan José Arreola y uno de sus mejoreslibros "Confabulario" (1952) de donde les recomiendo los cuentos "El Guardagujas" y "LaMigala". "El Guardagujas" ha asombrado a miles y miles de lectores que no han dejadode opinar. Un hombre que espera un tren charlando con un guardagujas jubilado. Un trenque ni se sabe si pasará, y en el caso que pase tampoco se sabe cuándo. Hay quienes venen él una base de realismo mágico, otros una sátira del sistema de ferrocarril de México,otros un cuento fantástico que como tal se basa en la ambigüedad de creer si es cierto ono lo que está sucediendo... de hecho el guardagujas desaparece hacia el final del relato.Hasta se ha llegado a pensar que tiene influencias de la literatura de Franz Kafka. Elcuento nos recuerda a algunos lectores la novela "El castillo" de Franz Kafka. El hombreque espera el tren y debe llegar a "T" al día siguiente, tiene algún parecido si se quiere alagrimensor "K" que busca el castillo. Ambos protagonizan una historia que pormomentos se iguala en la metáfora de la burocracia del estado, las instituciones, ladesinformación y lo azaroso. Y como esa novela también tiene un trasfondo filosófico.Todo eso y más se puede decir de un texto que dice: "Recientemente, doscientospasajeros anónimos escribieron una de las páginas más gloriosas en nuestros analesferroviarios. Sucede que en un viaje de prueba, el maquinista advirtió a tiempo una graveomisión de los constructores de la línea. En la ruta faltaba el puente que debía salvar unabismo. Pues bien, el maquinista, en vez de poner marcha atrás, arengó a los pasajeros yobtuvo de ellos el esfuerzo necesario para seguir adelante. Bajo su enérgica dirección, eltren fue desarmado pieza por pieza y conducido en hombros al otro lado del abismo, quetodavía reservaba la sorpresa de contener en su fondo un río caudaloso. El resultado de lahazaña fue tan satisfactorio que la empresa renunció definitivamente a la construccióndel puente". Por otra parte "La migala" es el otro cuento de Juan José Arreola de los másanalizados de toda su obra. Un hombre compra de la feria una migala, una tarántula depatas rosadas, la lleva a su casa y la suelta en la casa para que deambule. Así día tras día,noche tras noche espera la fatalidad. Este infierno en el encierro a la espera de lapicadura mortal a él le parece menor que el infierno de haber sido rechazado por suamada.Los invito a que hagan sus propias lecturas de los cuentos breves de Arreola.Alejandra Cordero.
