Página Cultural - Elsa Serur de Osman
Pedro Bonifacio Palacios (Almafuerte)
Almafuerte es el seudónimo conocido de Pedro Bonifacio Palacios, que nació en San Justo, provincia de Buenos Aires, Argentina, en el año 1854. Palacios nació en el seno de una familia muy humilde. Todavía niño, pierde a su madre y es abandonado por su padre, por lo que fue criado por sus parientes. Almafuerte es el seudónimo con el que alcanzó mayor popularidad, aunque no fue el único que utilizó a lo largo de su vida. Su primera vocación fue la pintura, pero, como el gobierno le niega una beca para viajar a Europa a perfeccionarse, cambia su rumbo y se dedica a la escritura y la docencia.
Ejerció en escuelas de la Piedad y Balvanera. Poco después se trasladó a la campaña y fue maestro en Mercedes, Salto y Chacabuco. A los 16 años de edad dirige una escuela en Chacabuco; dónde, en 1884, conoce al entonces ex presidente (1868 - 1874) Domingo Faustino Sarmiento. Tiempo después es destituido por no poseer un título habilitante para la enseñanza, pero muchos afirman que en realidad fue por sus poemas altamente críticos para con el gobierno.En los pueblos donde ejerció la docencia, también alcanzó notoriedad como periodista polémico y apasionado, poco complaciente con los caudillos locales.Luego de dejar la enseñanza obtiene un puesto dentro de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, y más tarde bibliotecario y traductor en la Dirección General de Estadística de dicha provincia. En 1887, se traslada a La Plata e ingresa como periodista en el diario El Pueblo.1En 1894 retoma su actividad docente en una escuela de la localidad de Trenque Lauquen, pero nuevamente es retirado por cuestiones políticas dos años más tarde.Al final de su vida, el Congreso Nacional Argentino le otorgó una pensión vitalicia para que se pudiera dedicar de lleno a su actividad como poeta. Sin embargo no pudo gozar de ella; el 28 de febrero de 1917 falleció en La Plata (Buenos Aires), a la edad de 62 años. ¡ AVANTI !Si te postran diez veces, te levantasotras diez, otras cien, otras quinientas;no han de ser tus caídas tan violentasni tampoco, por ley, han de ser tantas.Con el hambre genial con que las plantasasimilan el humus avarientas,deglutiendo el rencor de las afrentasse formaron los santos y las santas.Obcecación asnal, para ser fuerte,nada más necesita la criatura,y en cualquier infeliz se me figuraque no mellan los garfios de la suerte ...¡ Todos los incurables tienen curacinco minutos antes de su muerte !¡ PIU AVANTI !No te des por vencido, ni aún vencido,no te sientas esclavo, ni aún esclavo;trémulo de pavor, piénsate bravo,y acomete feroz, ya mal herido.Ten el tesón del clavo enmohecidoque ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;no la cobarde estupidez del pavoque amaina su plumaje al primer ruido.Procede como Dios que nunca llora;o como Lucifer, que nunca reza;o como el robledal, cuya grandezanecesita del agua, y no la implora...Que muerda y vocifere vengadora,ya rodando en el polvo, tu cabeza !¡ MOLTO PIU AVANTI !Los que viertan sus lágrimas amantessobre las penas que no son sus penas;los que olvidan el son de sus cadenaspara limar las de los otros antes;los que van por el mundo delirantesrepartiendo su amor a manos llenas,caen, bajo el peso de sus obras buenas,sucios, enfermos, trágicos, sobrantes.¡Ah! Nunca quieras remediar entuertos;nunca sigas impulsos compasivos;ten los garfios del Odio siempre activosy los ojos del juez siempre despiertos...y al echarte en la caja de los muertos,menosprecia los llantos de los vivos !¡ MOLTO PIU AVANTI ANCORA !Esta vida mendaz es un estradodonde todo es estólido y fingido,donde cada anfitrión guarda escondidosu verdadero ser tras el tocado:No digas tu verdad ni al más amado,no demuestres temor ni al más temido,no creas que jamás te hayan queridopor más besos de amor que te hayan dado.Mira cómo la nieve se deslicesin una queja de su labio yerto,cómo ansía las nubes del desiertosin que a ninguno su ansiedad confíe:Maldice de los hombres, pero ríe;vive la vida plena, pero muerto.¡ MOLTISIMO PIU AVANTI ANCORA !Si en vez de las estúpidas panterasy los férreos, estúpidos leones,encerrasen dos flacos mocetonesen la frágil cárcel de las fieras:No habrían de yacer noches enterasen el blando pajar de sus colchones,sin esperanzas ya, sin reacciones,lo mismo que dos plácidas horteras;Cual Napoleones pensativos, graves,no como el tigre sanguinario y maula,escrutarían palmo a palmo su jaula,buscando las rendijas, no las llaves...Seas el que tú seas, ya lo sabes:a escrutar las rendijas de tu jaula !¡ VERA VIOLETA !En pos de su nivel se lanza el ríopor el gran desnivel de los breñales;el aire es vendaval, y hay vendavalespor la ley del no fin, del no vacío;la más hermosa espiga del estíoni sueña con el pan en los trigales;el más dulce panal de los panalesno declaró jamás: yo no soy mío;y el sol, el padre sol, es raudo focoque fomenta la vida en la Natura,por calentar los polos no se apura,ni se desvía un ápice tampoco:¡ Todo lo alcanzarás, solemne loco...siempre que lo permita tu estatura !LA YAPAComo una sola estrella no es el cielo,ni una gota que salta, el Océano,ni una falange rígida, la mano,ni una brizna de paja, el santo suelo:tu gimnasia de jaula no es el vuelo,el sublime tramonto soberano,ni nunca podrá ser anhelo humanotu miserable personal anhelo.Qué saben de lo eterno las esferas ?de las borrascas de la mar, las gotas ?de puñetazos, las falanges rotas ?de harina y pan, las pajas de las eras ?...¡ Detén tus pasos Lógica, no quierasque se hagan pesimistas los idiotas !
