BOCETOS PARA EL LECTOR
PERDURAR EN LA ESCRITURA
Queridos lectores tengo la oportunidad de estar colaborando con el diario de nuestra ciudad en este nuevo espacio, donde me propongo trazar cada vez bosquejos de lecturas que luego ustedes definirán, corregirán, torcerán y enderezarán según crean necesario. Espero disfruten su lectura tanto como yo la escritura de la misma y sea en más de una oportunidad el móvil para llegar a un libro.
Haroldo Conti fue secuestrado y desaparecido en el año 1976, a la edad de 50 años. Era oriundo de Chacabuco y su padre fue un referente ineludible en el inicio del Partido Justicialista en ese pueblo. Haroldo además de estudiar Filosofía y Letras, había cursado siete años del seminario religioso católico y por ende tenía fuerte influencia en su formación de la visión jesuita.Se dice que escribió muchas veces de personajes muy conocidos en su Chacabuco natal y que esto era fácilmente reconocible por sus compueblanos. Quizá sea ese el caso de "Perfumada noche" que está dedicado "(A mi tía Haydée, para que nunca se muera)". El cuento empieza con un breve párrafo que es la síntesis perfecta de todo el relato y declara una verdad absoluta y universal que nos toca a todos:"La vida de un hombre es un miserable borrador, un puñadito de tristezas que cabe en unas cuantas líneas. Pero a veces, así como hay años enteros de una larga y espesa oscuridad, un minuto de la vida de un hombre es una luz deslumbrante." Y agrega poco después: "la muerte, ya que viene al caso, es suceso chiquito, desdibujo, entreluces."Después de leer estos fragmentos es fácilmente predecible que el lector irá tras el texto completo. La poética de Conti tan cuidada convoca a la lectura. "Perfumada noche" es la historia de un pueblo que como cualquiera cambia, crece, se transforma. Es la historia de dos personajes, el señor Pelice y la señorita Haydée Lombardi que de alguna manera se quedan detenidos en el tiempo, ajenos al cambio y progreso del pueblo. Pelice perdidamente enamorado de Haydée le escribirá una carta por semana y con cuidado la ensobrará y perfumará. Pero no mandará por correo ninguna de las mismas; excepto la que escribe cuando ella muere. Y habrá que leer, para ver qué más sucede.Quiero dejarles también dos cuentos más de Haroldo Conti. El primero de ellos "Los caminos", breve, quizá no llegué a ser un cuento; sino unas pinceladas de recuerdos y anécdotas personales volcadas en un escrito. Allí se afirma y se explica, si se quiere, a la escritura y el pensamiento como los instrumentos a través de los cuales los amigos viven en nosotros.Y por último, un clásico de Conti "La balada del álamo carolina". Dedicado: "A mi madre, doña Petronila Lombardi de Conti, y a la ciudad de Chacabuco. Ciruelo de mi puerta, /si no volviese yo, /la primavera siempre volverá/. Tú, florece (anónimo japonés)"Una semblanza desde una óptica muy particular (la de un álamo), que nos obliga a pensar a la naturaleza y las cosas que nos rodean desde otro lugar. También en este caso, un cuento movido por el deseo de inmortalizar en la escritura.Hasta el viernes.Alejandra [email protected]
