REESCRITURA II
A Juan José Manauta, in memorian, que la noche que lo conocí me recomendó que leyera a Héctor Tizón.Seguimos hoy hablando de la reescritura, volver a escribir algo ya escrito pero introduciendo cambios, elaborar una variante de la historia podríamos decir. Voy a referir hoy a tres cuentos del gran escritor norteño, Héctor Tizón. El cuento "Epifanía" alude al nacimiento, a la llegada del mesías y más precisamente a la festividad que celebra la iglesia el sexto día de enero, la llamada adoración de los reyes. Sólo que este relato no se enmarca en Belén sino en un árido paisaje norteño donde ya no nacen mujeres "Hacía mucho tiempo que no nacía una mujer en estos pagos, y por falta de hembras los varones mozos debían exiliarse; ya sólo quedaban los ancianos; las mujeres, multíparas, morían, y a los jóvenes se los llevaba el camino"... "El hecho se expandió por las comarcas: ahora, otra vez, iba a nacer una hembra; y esto era como una esperanza y como una flor." Habrá que leer el cuento completo para ver si realmente este hecho encarna la esperanza para el pequeño poblado.Otro cuento de Héctor Tizón que refiere a un hecho bíblico es "Un Hombre de Betania" Betania, era la aldea ubicada más o menos a tres kilómetros de Jerusalén donde vivían los amigos de Jesús: Marta, María y Lázaro. Este cuento refiere al milagro de Jesús cuando resucita a Lázaro y a todo lo que significa desde lo filosófico que un hombre vuelva de la muerte, precisamente por ser ese el mayor misterio para el hombre. El enigma que a través de siglos no ha sido develado porque nadie ha vuelto de la muerte. Escribe el autor en la introducción a su cuento: "El mayor de los miedos es no tenerlo. Un predicador del Siglo XVIII decía: Hoy se vive como si nunca se hubiese de morir, y sin embargo, lo más importante es saber qué será de nosotros en la eternidad. Tras la muerte. ¿Cuál es mi destino? ¿Cuál será mi suerte? ¿El cielo o el infierno?: Afirman que el hombre es hombre desde que da sepultura a sus muertos. El descubrimiento de que somos mortales ha engendrado en nuestra mente y en nuestro corazón el sentimiento inevitable y trascendental del miedo a la muerte"...Pero como todos saben o imaginan no sólo se reescriben relatos de la Biblia, sino de los orígenes más variado. En el cuento "Minotauro dans la ville" Tizón parte del mito del Minotauro como su nombre ya nos lo adelanta. Allí nos encontramos con un monstruo que cansado de las leyendas y versiones que dan a conocer por el mundo entero el acceso al laberinto que es su guarida, abandona la residencia y decide vivir afuera. Nos encontramos con un Minotauro que pasea por las comarcas y sostiene que en su antigua morada ya ni siquiera anida el pasado.La seguimos el próximo viernes y que disfruten sus lecturas.Alejandra Cordero.
