BOCETOS PARA EL LECTOR
SABER PEDIR
Queridos lectores tengo la oportunidad de estar colaborando con el diario de nuestra ciudad en este nuevo espacio, donde me propongo trazar bosquejos de lecturas que luego ustedes definirán, corregirán, torcerán y enderezarán según crean necesario. Espero disfruten su lectura tanto como yo la escritura de la misma y sea en más de una oportunidad el móvil para llegar a un libro.
Queridos lectores: Cuántos de nosotros hemos escuchado hasta el cansancio y también por qué no creído que todo radica en saber pedir. Es decir; tras un objetivo sólo resta saber pedir a Alá, el Universo o al Dios de los cristianos lo que queremos. Y tras toda explicación allí estaría la verdad del asunto. Ahora bien para saber pedir seguramente hay que tener primero plena conciencia y conocimiento profundo de qué se desea. Numerosos ejemplos nos permiten visualizar esto. Se piden o se esperan objetos o realidades sin evaluar todo lo que conlleva la concreción de la misma.He estado reflexionando sobre esto porque quería recomendarles para que lean o relean dos bellísimos cuentos de Borges. Como es sabido estas temáticas no son irrelevantes en la obra de Borges sino que de la mano del destino atraviesan gran parte de su obra.Los dos cuentos que tengo en mente están en el libro "La memoria de Shakespeare" que está conformado tan sólo por cuatro cuentos.El cuento "Tigres azules" nos narra la búsqueda imperiosa de un hombre de una especie de tigres, que en un primer momento sólo se le aparece en sueños o en alguna rara noticia de dudosa veracidad. Sin embargo, en el transcurso del relato su curiosidad irá en aumento y las apariciones de su objeto de deseo se le impondrán. Entonces, para lograr su cometido traspasará algunos límites y esto traerá consecuencias. El conocer lo prohibido, lo secreto o lo negado al hombre común siempre conlleva angustia, falta de tranquilidad y hasta desquicio. Hacia el final del relato el invocará a los dioses en su ayuda. Puesto que no puede cargar con el conocimiento ni con el objeto al que accedió. Quizá los dioses lo escuchen y pueda trocar su hallazgo.El otro cuento que quería mencionarles es "La rosa de Paracelso". Cierta noche Paracelso invoca a todos los dioses, a un dios indeterminado para que le mande un discípulo y este a mitad de la madrugada aparece. Cuando Paracelso envuelto en sueños había olvidado sus ruegos y oraciones, el extraño se presenta a su puerta, como aspirante a ser su discípulo pero no reúne la condición más importante. Necesita ver para creer lo que se comenta acerca de Paracelso en lejanas comarcas: que puede destruir una rosa y hacerla resurgir con tan sólo una palabra. No cuenta con fe. Y eso alcanzará para que Paracelso lo descarte.Comparto con ustedes un fragmento:"El discípulo dijo con frialdad:_ Te pido la merced de mostrarme la desaparición y aparición de la rosa. No me importa que operes con alquitaras o con el Verbo.Paracelso reflexionó. Al cabo, dijo:_ Si yo lo hiciera, dirías que se trata de una apariencia impuesta por la magia de tus ojos. El prodigio no te daría la fe que buscas: Deja, pues, la rosa.El joven lo miró, siempre receloso. El maestro alzó la voz y le dijo:_ Además, ¿quién eres tú para entrar en la casa de un maestro y exigirle un prodigio? ¿Qué has hecho para merecer semejante don?El otro replicó tembloroso:_Ya sé que no he hecho nada. Te pido en nombre de los años que estudiaré a tu sombra que me dejes ver la ceniza y después la rosa. No te pediré nada más. Creeré en el testimonio de mis ojos."Dos bellísimos textos de Borges para reflexionar acerca de nuestros objetivos, la fe en ellos y a quién invocamos.Hasta el viernes.Alejandra [email protected]
