HISTORIAS MÍNIMAS DEPORTIVAS
A moverse en el Parque
Llega el calor y muchas de las actividades deportivas que hacen los gualeyos pasan por el Parque Intendente Quintana. Una breve crónica que refleja los cambios que trae el verano a nuestro paisaje cotidiano.
por Santiago Joaquín GarcíaLos sauces lloran sus penas sobre las aguas que dividen a la ciudad de su defensa costera. Algunos enamorados aprovechan la senda de las bicicletas para hacerse juramentos difíciles de cumplir. Enjambres de chicos juegan de un lado y otro de la costa en hamacas y toboganes. No faltan las pelotas de fútbol. Nunca faltan. Fumata blanca remontando el cielo desde los parrilleros anuncia que se está armando un asadito. Esas escenas que son parte de la vida cotidiana de los gualeyos, llenan de admiración a muchos de los visitantes. Los espacios verdes son una de las desventajas principales que tienen las grandes ciudades, pero hay muchas ciudades entrerrianas que envidiarían la posibilidad de disfrutar semejante cantidad de hectáreas destinadas a la vida sana.Abierto todo el añoEs justo decir que los más valientes aprovechan del parque durante todo el año. Tanto los que entrenan con algún grado de profesionalismo, como aquellos que no le temen al frío ni a la lluvia, forman parte del grupo de los incondicionales. En estas páginas hemos entrevistado a algunos como a Darío Caracciolo, quien nos habló de su grupo de corredores. Lo mismo sucede con los juegos, cuando el mal tiempo no embarra las ilusiones de los gurises, que siempre suelen pedir un paseo por ahí, una vuelta en la calesita, alguna cosa rica para comer. Sin embargo, está más que claro que al igual que sucede con su frondosa vegetación, el florecimiento de este espacio llega con la mejora en la temperatura.El legado que va pasandoJuan nos cuenta que "cuando era chico me traían mis viejos y ahora yo traigo a mis hijos". También destaca con humor la presencia del "popular tractor" y explica que según su padre "hace muchos años era una espacio comercial donde se reunía todo el pueblo". Finalmente, valora que "actualmente también es un espacio para compartir alguna comida con familia o amigos". Las diferencias sociales se dejan de lado y las generaciones se juntan. La inmensa mayoría de los gualeyos han llevado y llevan a sus hijos a jugar al parque, y lo disfrutan directa o indirectamente. Es lógico, y no resulta ningún descubrimiento especial de esta nota, que también se hacen más habituales estos paseos en los días cálidos. Las ganas de salir aumentan proporcionalmente con la temperatura, por eso en el veranos todas las actividades del parque florecen a la par."Para llegar espléndida al verano"Eugenia sale a correr "para llegar espléndida al verano", comenta entre risas. Esta preocupación, lejos de ser estrictamente femenina, en los tiempos que corren, es absolutamente compartida por ambos géneros. Los hombres a veces parecen más obsesionados por el físico que las mujeres. Así se los ve a distintas horas, desafiando el intenso sol que ya empieza a castigar por estas épocas, corriendo la carrera contra el verano. También están las mujeres y hombres que quieren lucirse en las comparsas, algunos de los cuales se preparan durante todo el año. No hay una tendencia clara, porque corren las parejas, uno en bicicleta y el otro corriendo. Las combinaciones son muchísimas. Volvemos con esta atleta ocasional, quien reconoce que "hasta que no viene el calorcito me da mucha fiaca". A su vez, se siente orgullosa de "contar con un espacio verde tan lindo, amplio y diferentes opciones y de acceso para todos". Por otra parte, destaca que "por ahí uno valora esto cuando vivió en otras ciudades donde no hay estos lugares". Y cierra la entrevista explicando que "tampoco es lindo recordar que en la época anterior a la defensa, este era un lugar peligroso, en el que no daba para venir tan tranquilo".Las debidas precaucionesAntes de finalizar esta nota, esta breve crónica "semi urbana", es justo retomar una serie de recomendaciones que hacen los especialistas. Desde este espacio, buscamos promover el deporte en todas sus manifestaciones, y una de las claves para dicha promoción, es conocer ciertos riesgos que implica la práctica irresponsable. Tanto para correr como para andar en bicicleta, caminar o para cualquier actividad al aire libre, el sol es un arma de doble filo. En lo posible se deben evitar las horas de mayor exposición, que son las cercanas al mediodía. La mañana bien temprano y la tardecita son momentos ideales, no sólo por el clima, sino porque representan una buena forma de comenzar o finalizar la jornada. En todos los casos, hay que hidratarse bien, tomar mucha agua (una verdad archi conocida: la única bebida que hidrata es el agua, no así la gaseosa o las infusiones), comer bien (frutas, verduras, pastas, evitando las grasas y los fritos) y dormir bien. Se sabe que el deporte es una excelente forma de prevenir la obesidad, la hipertensión, las enfermedades cardíacas, entre tantas otras, pero también se debe observar que desconocer estos riesgos es muy peligroso. En los últimos años, se han escrito cientos de páginas sobre las personas que obsesionadas por su estado físico abusan del ejercicio y terminan padeciendo graves enfermedades que pueden llevar incluso hasta la muerte. A tenerlo presente y a cuidar del parque porque es de todos.
