A Quilmes, el punto le sentó mucho mejor que al Globo
En un partido parejo, el Cervecero se adelantó luego de un error en la salida del Globo, que en el complemento cambió la actitud y llegó al empate. Pese al punto, los de Eduardo Domínguez fueron despedidos con silbidos.
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Le sienta mejor al Cervecero. Huracán y Quilmes repartieron unidades en Parque de los Patricios, pero el punto le calzó mejor a los del Sur, que necesitan acumular unidades para engrosar su promedio. El Globo, que en el segundo tiempo pudo haberlo ganado, se fue silbado por sus hinchas.La obligación de sumar por primera vez en el torneo la tenían ambos. Los quemeros por localía y, además, para recuperarse de lo que fue la derrota en Mendoza. Y los de Alfredo Grelak porque están con la soga al cuello en esa lucha que mantiene por mantener la categoría.La diferencia en el marcador la encontró luego de un error en la salida del conjunto local. Nicolás Romat la perdió en una zona complicada con Enzo Acosta y después fue Marcos Díaz el que calculó mal y terminó metiéndose con pelota y todo adentro luego de un remate de Federico Andrada que parecía no llevar demasiado peligro.Desaparecido Daniel Montenegro, Huracán apostó por las corridas de Julio Angulo sobre la izquierda y la movilidad de Ignacio Pussetto por la derecha, pero nunca pudo llevar peligro a la valla defendida por César Rigamonti.En el complemento, el Globo hizo méritos como para conseguir la igualdad. A partir de los cambios, Eduardo Domínguez logró cambiarle la cara al local. Con los ingresos de Patricio Toranzo y, sobre todo, de Alejandro Romero Gamarra, se adueñó de la pelota y empezó a llegar con claridad.Primero avisó con un cabezazo de Jerónimo Barrales que a puro reflejo le tapó Rigamonti, y después fue Mariano González el que le sacó pintura al travesaño.La tercera fue la vencida. Luca Sosa, que jugó por la lesión de Federico Mancinelli, se encontró con un rebote dentro del área y estampó la igualdad definitiva en el Tomás Ducó, como para tranquilizar un poco a los locales, que ya habían comenzado con los murmullos.
