Bilardo: "A mí me cuestionaron hasta que lo ponía a Maradona"
El técnico campeón del mundo revivió con DIARIO POPULAR la conquista inolvidable del Mundial ‘86, con momentos previos repletos de críticas y desconfianza. “Tuve que cambiar a mi nena del colegio y no podía ni salir a la calle”, afirmó el Narigón
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/044/0000044857.jpg)
El espejo retrovisor de Carlos Salvador Bilardo, a treinta años de haber sido el técnico que llevó a la Selección Argentina a la conquista del Mundial 86, increíblemente no refleja en una primera imagen éxtasis o euforia por el logro."Pensá que a mi hija la tuve que cambiar de escuela, porque los compañeros la volvían loca", suelta mientras se acomoda para la entrevista exclusiva con DIARIO POPULAR para revivir uno de los momentos más gloriosos e inolvidables para el fútbol argentino."Y yo no podía ni salir a la calle, por suerte después la cosa cambió. Ahora si voy por el centro y para caminar una cuadra necesito quince minutos", agrega y se le dibuja la primera sonrisa en la charla.El encuentro con el Narigón es en el edificio de Radio La Red en el barrio de Palermo. Faltan pocos minutos para que puntualmente se siente frente al micrófono para conducir una nueva edición de La Hora de Bilardo (de 23 a 24) y sus tics característicos brotan a cada rato, como esos estiletazos de Diego Maradona en aquél Mundial de México."Tampoco tengo la medalla, no la quise, pero ahora me arrepiento", cuenta como si nada. Y hasta nos confiesa: "También me arrepiento de haberme peleado con Clarín".-Vamos a utilizar una expresión suya... ¿Qué corno pasó que pasaron treinta años y no pudimos volver a ganar un Mundial?-Es difícil, es difícil. Siempre costó, es algo a lo que aspiran cada vez más países. Uno arrima, pero hasta ahí. Ojo: no es nada fácil ganar un Mundial. El lío es cuando no pasás la primera fase, porque los rivales ya no te perdonan.-¿Siente que pasó mucho tiempo o le parece que fue ayer?-Sí, mucho tiempo, como un siglo... Me pasa también aquí en la radio. Hay pibes a los que veo de vez en cuando y les pregunto porque no vienen todos los días y alguien me dice que ya son jefes. Mirá cómo pasa el tiempo.-¿Y cómo recuerda aquél titulo Mundial? ¿Con euforia, con nostalgia..?-No festejo, no me gusta. Para ir al cumpleaños de un nieto, por ejemplo, me lo tiene que decir y hacer acordar mi señora. Soy así. Con decirte que tampoco tengo la medalla, no la quise. Aunque ahora me arrepiento.-¿En qué momento del Mundial, después de qué partido, pensó que podían ser campeones?-Recién al final. Cada vez que uno pasa de fase, te encontrás con mejores jugadores, que en cualquier momento te pueden dormir. Recién después de la final.-¿Con cuál partido sufrió más?-En todos por igual. Yo siempre viví así los partidos.-Y después de la consagración, ¿pensó que aquél podía ser el último Mundial que iba a ganar una Selección argentina?-No, nunca, uno siempre va pensando que va a ganar. Creí que en Sudáfrica con Diego como técnico se nos podía dar. Y también con Sabella en el Mundial de Brasil.-La consagración de aquel equipo hizo que quizá muchos olviden que la Selección clasificó de manera dramática al Mundial, con ese angustioso empate contra Perú en las eliminatorias. Y con críticas feroces para usted y los jugadores.-Pero yo siempre tuve confianza. Es como en la Medicina, nunca hay que cambiar. Una vez me hacen auscultar un corazón y me preguntan que había visto, le digo "nada". Y el profesor me dice no, tiene un soplo. Vuelvo a revisarlo y le digo a sí, aquí está. Y el profesor me dice "no, es un corazón sano, usted es el médico, no tiene que cambiar de opinión. Yo estuve con los grandes, con el doctor Houssay y a él lo criticaban, ¿cómo no me iban a criticar a mí?-¿Cómo hacía para pensar que se podía?-Yo tenía fe, confianza. me decían ¿quién es Brown?, ¿quién es Garré? Pero yo pensaba que estaba bien... Pasa que no tenía que haberme peleado con Clarín, con un periódico no se puede. Pero no fue solo eso, yo tuve que cambiar a mi nena de colegio. Bilardo era mala palabra. No podía salir con ella a la plaza. Y yo no podía andar por la calle.-Hasta desde el Gobierno Nacional hubo una movida para sacarlo a usted del cargo.-Y bueno, ¡qué se va a hacer! Yo siempre tuve el apoyo de gente del barrio. Tuve buena gente amiga. Siempre viví con la gente del barrio. Yo estudiaba medicina, me iba con mi abuelo a vender flores al mercado de flores, tomates en la época del tomate, sandía en el barrio de Colegiales, me hice en la calle.-Pero hoy se siente que aún los que apoyan a otra línea de juego diametralmente opuesta a la suya no son tan agresivos.Sí, hoy cambió todo. Antes no podía caminar por el centro y ahora, para hacer una cuadra necesito quince minutos. Hoy el padre le dice al nene el señor es médico, estudiá y jugá.
