HISTORIAS MÍNIMAS DEPORTIVAS
Carbone: ”para llegar a un buen nivel te tenés que sacrificar”
En esta oportunidad, las Mínimas Deportivas echan su mirada sobre el ciclismo. Un verdadero deportista destacado de la actividad es Federico “Pico” Carbone, quien amablemente, nos recibió y compartió sus vivencias sobre las dos ruedas.
por Santiago GarcíaSe dice que una de las cosas que hace más grandes a los grandes es la humildad. Así se nos presenta Federico "Pico" Carbone, quien parece no querer extenderse en sus logros deportivos que han sido muchos y muy importantes. Toda una vida unido al deporte, comienza recordando sus inicios, en los cuales "desde muy chico me dediqué al ciclismo y hoy con sesenta y cuatro años todavía sigo corriendo algunas carreras". Los primeros pasos los dio "cuando tenía diez años, más o menos, y se hacían carreras en Gualeguay Central en una pista de tierra, ahí me entusiasme y empecé a ir como todos los chicos, y la verdad que me entusiasmé mucho y de ahí no paré más"."Seis o siete años estuve en el mejor nivel nacional"De a poco, la cosa se fue poniendo un poco más seria, "y después dejaron de ser carreras para chicos; ya en el año sesenta y cuatro o sesenta y cinco se reanuda el ciclismo en Gualeguay y ahí empezamos varios chicos, y bueno, unos dejaron de correr por cuestiones de estudio o trabajo y yo continué. A partir de más o menos el año setenta empezó mi carrera a nivel provincial y nacional". Dicha riquísima carrera, comienza con "las primeras carreras fuera de Gualeguay, que fueron en Gualeguaychú, Paraná, Santa Fe, y después vinieron campeonatos entrerrianos desde el año setenta al que lo gané tres años consecutivos, y empecé a viajar a los campeonatos nacionales". Entre dichos logros conseguidos, obtuvo "un sub campeonato argentino, un cuarto puesto, siempre ahí: gané los campeonatos del Centro de la República en Córdoba. Durante unos seis o siete años estuve en el mejor nivel nacional, entre el años mil novecientos setenta y el setenta y seis setenta y siete". En una enorme foto que se aprecia en su bicicletería se puede ver cómo el campeonato argentino se definió por centímetros, y haber sido primero o segundo fue una circunstancia que sólo pudo determinar una fotografía.Sacrificado como cualquier deporteHablando de sus entrenamientos, Carbone nos explica que "las circunstancias te van llevando a mejorar, y cuando vas mejorando ascendiendo a clasificaciones de importancia, por supuesto que la exigencia es mayor. Pero es sacrificado, pienso, como cualquier deporte porque para llegar a un buen nivel te tenés que sacrificar". Entrando un poco en su especialidad, detalló que en sus comienzos se "dedicaba mucho a la pista, pero tenía la contra de que no tenía un velódromo cerca. Entonces siempre iba con desventaja a los campeonatos argentinos. Pero participando seguido en los campeonatos regionales, te va llevando a tomarle la mano a ese velódromo que no tenés cerca, pero al tener competencia seguida se va acostumbrando a las pistas". De todos modos, "corría carreras en ruta también, a los diecinueve años tuve la suerte de ganar la doble Gualeguay, gané la doble Cayastá en Santa Fe, la doble San Francisco en Córdoba". Hay que adaptarse a todo porque "está el que tiene más condiciones para la pista que para la ruta, pero siempre tenés que alternar porque todo te hace bien. Las carreras de ruta te hacen bien para la pista y viceversa, porque vos llegás en un pelotón, y si sos esprínter (velocista), sos embalador, tenés ese plus que te da la pista para poder definir una carrera de ruta". La evolución de la bicicletaHablando del impacto tecnológico, Carbone entiende que "la evolución ha sido muchísima, en la década del setenta una buena bicicleta con las que corríamos pesaba doce kilos y hoy pesan siete kilos y medio. Es una distancia abismal sobre todo en los materiales. Hoy es todo de fibra de carbono, antes era todo fierro. Cada cosa en su época, y en aquella época corríamos con eso, y hoy corremos con lo que hay". También se avanzó "en confort, en los asientos, en las zapatillas, en los cuadros, nada que ver, hoy hay cambios electrónicos. La bicicleta ha avanzado muchísimo. En treinta años pasó a pesar cinco kilos menos". También se agrandó la brecha ya que "antes todos teníamos más o menos la misma bicicleta, pero hoy un muchacho que empieza se le hace muy difícil tener una bicicleta buena, porque vale sesenta o setenta mil pesos; y los muchachos corren con lo que pueden tener. Antes era más o menos parecido todo. Para distintas especialidades tenés que tener tres bicicletas. Una para la ruta, otra para la pista, otra para la carrera contra reloj. Económicamente, es muy caro hoy el ciclismo, siempre fue caro pero hoy muchísimo más que antes". Y dejó en claro que "si no tenés sponsor, alguien que te de una mano, que te ayude, llegar a competir a nivel nacional, y mucho más internacional, si no tenés buen material no llegás". En ese mismo sentido, Carbone es agradecido, con "la gente que me ha ayudado siempre, que me ha dado apoyo, como por ejemplo el Club Sociedad Sportiva para el que siempre corrí, en una época me tuve que ir y corrí para Urquiza y después volví y a la gente de Lubricom que han sido mis sponsors de toda la vida, durante cuarenta años".Un velódromo: la deuda pendienteHablando de la actualidad del ciclismo gualeyo, Carbone se lamenta porque "hoy por hoy no hay jóvenes ciclistas. Somos cuatro o cinco veteranos que andamos corriendo". La explicación es sencilla: "no hay gente joven porque no tenemos un circuito donde podamos formar chicos; porque los chicos se forman si vos tenés un circuito. No es como antes, que hacíamos carreras en la plaza, en cualquier circuito callejero. Hoy ha cambiado mucho, porque hay mucho parque automotor, y no se puede". Con una metáfora lo deja claro: "si no tenés un circuito, es como querer tener un club de fútbol y no tener una cancha". Y deja en claro que "acá en Entre Ríos quedan pocas ciudades sin circuito. Debemos ser una de las pocas que no tenemos. Lo hemos solicitado, hemos hablado con el intendente, pero bueno, no sé, la situación cuál es. Ahora mismo se está terminando un circuito en San Salvador, otro en Victoria, hay circuito en Nogoyá Colón, Concepción del ruguay Paraná, Concordia, en todos lados. Yo no sé cuáles son los motivos por el cual no se puede hacer acá".Casi un hobbieComo explicamos al comienzo de la nota, Carbone aún sigue compitiendo, pero "ahora uno lo hace sin sacrificio, lo hace para sentirse bien y por hacer algo de deporte. Si bien uno siempre pretende andar bien, o prepararse para una carrera o un campeonato, no es sacrificio, a los sesenta y pico de años uno lo hace porque vos te sentís bien". Desde luego existen categorías especiales, "últimamente, hace como quince años que estoy corriendo en categorías máster, y he tenido resultados buenos, regulares y no diría malos, pero siempre compitiendo". Cerrando el diálogo, nos da la nota de color, ya que "a veces arriba de la bicicleta nos decimos alguna cosa, pero después nos bajamos y somos todos amigos. Entre los deportistas no hay mayores problemas". Con esa cordialidad que uno imagina entre compañeros se desarrolló el diálogo. Vaya si contagia el entusiasmo de este hombre que ya le ha dado nombre a algunos trayectos de carreras entrerrianas, y que sigue abrazado a su pasión como toda la vida.
