Con Messi inspirado, Argentina avanza
La victoria por 3 a 2 sobre Nigeria le dio a la Argentina el primer lugar del Grupo F, objetivo que fue a buscar a Porto Alegre luego de haber obtenido la clasificación a octavos de final tras el triunfo sobre Irán. Con la figura rutilante de Lionel Messi, autor de cuatro goles en lo que va de la Copa del Mundo, el equipo de Alejandro Sabella se prepara para lo que viene sabiendo que deberá mejorar, pues lo más difícil está por llegar.
El camino de la selección argentina en la fase de grupos del Mundial de Brasil ha dejado tanto incertidumbres como certezas. El rendimiento del conjunto albiceleste no fue el esperado y deberá ajustar detalles de cara al cruce por los octavos de final. En el debut con Bosnia se vio un equipo que desconocía su plan de juego, que ignoraba las premisas futbolísticas que llevó como bandera fundamentalmente durante el tramo final de las eliminatorias. La extrañeza de la línea de cinco, aunque un tanto mentirosa, que planteó Alejandro Sabella para enfrentar a los europeos afectó y mucho el desempeño de la escuadra argentina. Con el ingreso de Gago e Higuaín, el combinado nacional pudo mostrar al menos algunas pinceladas del fútbol que pretende pregonar. La aparición de Messi en el momento justo le permitió valerse de los tres puntos, logro siempre importante en los estrenos mundialistas. Y a pensar en la próxima estación, sabiendo que la tabla del debe estaba mucho más poblada que la del haber. Belo Horizonte fue el escenario del encuentro ante Irán, que tendría a Sergio Romero como una de sus principales figuras. El arquero fue clave para mantener su arco en cero, pues contra todos los pronósticos Irán tuvo varias ocasiones de gol, e inquietó en numerosas oportunidades a la defensa argentina. Los de arriba, sobre cuyas espaldas recaen las mayores esperanzas de este equipo, cayeron en un mar de desencuentros. Las asociaciones no existieron, y el ataque careció de movilidad. Argentina gravitaba en el campo de juego inmerso en una confusión que estaba siendo bien aprovechada por su rival. Pero cuando el partido se moría, y con él Argentina dejaba dos puntos fundamentales para sus aspiraciones de liderar el grupo, apareció el mejor jugador del planeta. Lionel Andrés Messi, una vez más, se vistió de héroe. Recibió por la derecha, y dibujó su clásica jugada encarando hacia el medio. Remató de zurda, claro, y su disparo fue directo al ángulo izquierdo. Un verdadero golazo, uno más para la colección del astro del fútbol mundial. Irán, que había marcado incesantemente a Messi durante 90 minutos, lo dejó pensar por un segundo, y el capitán le dio le victoria a su equipo. Messi decía presente otra vez, pero el equipo seguía ausente. Para cerrar la fase de grupos esperaba Nigeria en Porto Alegre. Los africanos necesitaban un empate para depender de sí mismos y clasificar segundos a octavos. Argentina iría en busca del triunfo que le asegurara su condición de líder, para evitar así un potencial cruce con Francia en ronda de 16. Él conjunto albiceleste se puso en ventaja a casi tres minutos de iniciado el encuentro a través de un gol de Messi, que tomó el rebote tras una buena jugada de Di María por izquierda, y fusiló a un ya batido Enyeama. Pero el equipo argentino no tuvo tiempo para festejar, pues un minuto más tarde Musa puso la igualdad con un gran remate al segundo palo de Romero. Argentina demostró durante lo que restó del primer tiempo su mejor versión en esta Copa del Mundo 2014. Creó situaciones, fue punzante y dinámico en ataque, y aparecieron las sociedades hasta ahora ausentes. Sobre el final de la primera mitad se agigantaría una vez más la figura del mejor del mundo. Con un brillante tiro libre, Messi mandó al descanso a la Argentina 2 a 1 arriba. Otra genialidad del crack rosarino, que aparece cuando debe hacerlo. Pero Nigeria llegó al empate, producto de una distracción en el fondo albiceleste, que deberá mejorar y mucho en pos de lo que viene. La selección, sin embargo, se llevó la victoria con un gol de Marcos Rojo, que desvió un córner que vino desde la izquierda. Fue sin dudas lo mejor de Argentina en los tres partidos de la zona, aunque el rendimiento deberá mejorar en los cruces, pues ya no hay margen de error. Todavía con muchas dudas, Argentina ya está en octavos. Tiene la certeza, por otra parte, de saber que tiene a su as de espadas bien predispuesto a frotar la lámpara cuando es preciso. Lionel Messi ya lleva cuatro gritos en este Mundial, cada uno de ellos fundamental para la clasificación argentina. Con el mejor del mundo como abanderado, el equipo de Sabella deberá mejorar, impulsado por la genialidad de su capitán. Daniela Yamuni
