DAlessandro y una noche de diez que puede despertar a River
El "Cabezón" abrió el camino para la goleada ante The Strongest con una definición magnífica: fue su primer grito desde que regresó a River, aunque resaltó que "lo importante es nunca bajar los brazos".
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Fue la noche del diez. Porque el Monumental comenzó homenajeando a Norberto Alonso, a treinta años del recordado gol con la pelota naranja a Boca, y ya dentro del campo de juego Andrés DAlessandro, quien usa el número 22 pero lleva ese ADN en su ser, fue autor de un golazo y responsable de que todos los hinchas terminen con las palmas rojas.Un enganche mentiroso, como sus amagues que enloquecieron al rival, pero creativo a fin de cuentas. El "Cabezón" DAlessandro tuvo que soportar uno 376 minutos sin inflar una red con la camiseta de River. Es más, tuvieron que pasar ocho partidos desde su llegada, a principio de año, para que los fieles vueltas a gritar un gol suyo.Y no se trató de cualquier conquista. Su andar fue engañoso, pues comenzaba como diez pero se corría hacia la derecha para que por el centro muerda el veloz Camilo Mayada. Recibiendo de Gabriel Mercado, DAlessandro puso colorado de vergüenza a Alejandro Chumacero pues le hizo un hermoso caño, jugó con Mayada, el uruguayo se la devolvió de taco y con la misma pierna hábil sacó un remate que quebró su sequía. Haciendo el gesto de "sacarse la mufa", todo el Monumental lo aplaudió de pie y el hijo pródigo lo agradeció con los brazos hacia arriba.Las locuras de Andrés continuaron pues, a medida que iban pasando los minutos, su serenidad generó ira en los rivales que le dieron desde patadas hasta manotazos. Claro que la alegría en el banco del DT Marcelo Gallardo fue tremenda y, si bien hubo una bocha al palo de DAle, se alcanzó el extasías cuando los botines de DAlessandro asistieron a Emanuel Mammana en el cuarto gol.
