En el acumulado gana Boca, pero el último fue para River
Este será el quinto cruce en competencias internacionales, con un saldo favorable al Xeneize, que se impuso en la Supercopa 1994 y en las Libertadores 2000 y 2004. River ganó en 2014.
Aunque el maratón de Superclásicos arrancó el fin de semana, en la Bombonera, con el choque por el torneo local, la mayor expectativa por este duelo histórico está centrada en los cruces de octavos de final por la Copa Libertadores, un mano a mano que se repetirá por quinta vez en las competencias internacionales. De los cuatro anteriores, tres fueron para Boca y el último para River.Haciendo un breve repaso, que no incluye los enfrentamientos en fase de grupos, el primer choque fue por los cuartos de final de la Supercopa 1994. Boca, dirigido por César Luis Menotti, había tenido un año para el olvido, pero al menos pudo darse el gusto de dejar en el camino a River después de dos partidos muy parejos. En el de ida, en Nuñez, igualaron 0 a 0; y en la revancha también fue paridad, pero con goles, 1 a 1, por tantos del Betito Carranza para el Xeneize y de Enzo Francescoli para el Millonario, dirigido por el Tolo Gallego. La historia, entonces, se definió en los penales, donde Carlos Navarro Montoya le atajó el último disparo a Sergio Berti, y Fernando Gamboa marcó el decisivo para darle a Boca el pase a semifinales, que luego caería en la final ante Independiente.Seis años después, en 2000, volvieron a verse las caras, pero por cuartos de final de la Copa Libertadores. En la ida, en el Monumental, la victoria fue de River, 2 a 1. Juan Pablo Angel abrió la cuenta para el local, igualó Juan Román Riquelme con un gran tiro libre, y definió el resultado Javier Saviola apenas comenzado el complemento.El clima previo a la revancha fue de muchas palabras y el Tolo Gallego, técnico de River, víctima de ellas. El delantero de Boca, Martín Palermo, volvía a jugar prematuramente tras una rotura ligamentaria, y el DT no creyó que Carlos Bianchi lo pusiera. "Si pone a Palermo, yo lo pongo a Francescoli (ya se había retirado)", disparó, y la chicana le salió mal. Boca lo pasó por arriba, 3 a 0, con tantos de Marcelo Delgado, Juan Román Riquelme de penal y nada menos que del reaparecido Palermo, en el último minuto, para meterse en las semifinales de una Copa que finalmente ganaría.En 2004 el destino los volvió a cruzar, esta vez por semifinales de la Libertadores, con la nueva modalidad de la concurrencia sólo de hinchas locales. En el primer partido, Boca se impuso de manera apretada, 1 a 0, con gol de Rolando Schiavi; y en la revancha se dieron todas las emociones juntas. River sacó ventaja con tanto de Lucho González, y Boca lo empató a un minuto del final con tanto de Carlos Tevez (expulsado por festejar haciendo el aleteo de una gallina). Y cuando todo indicaba que era empate, en el tercer minuto de adicional apareció Cristian Nasuti para poner el 2 a 1 a favor del local. Otra vez los penales, y nuevamente la alegría para Boca, ya que el Pato Abbondanzieri atajó el último remate de Maxi López, y Javier Villarreal anotó el que le dio el pasaporte a la final, que luego perdería ante Once Caldas de Colombia.El último capítulo es reciente y más conocido. Fue en noviembre del año pasado, por las semifinales de la Copa Sudamericana. En la Bombonera, un friccionado empate, 0 a 0; y en la revancha, festejada victoria de River, 1 a 0, con tanto de Leonardo Pisculichi, con el dato adicional de que cuando no se había abierto el marcador, el arquero local, Marcelo Barovero, le atajó un penal a Emmanuel Gigliotti. Fue el gran desquite millonario, que tuvo su punto cumbre con la obtención del trofeo ante Nacional de Medellín.
