HISTORIAS MÍNIMAS DEPORTIVAS
Juan José Caro: “la vida mía fue Central”
La historia de Juan José Caro es el reflejo de la función que supieron cumplir los clubes de antaño, y que en esta columna intentamos recuperar. Una vida vinculada al deporte como futbolista, entrenador de fútbol y básquet y periodista que derrocha anécdotas imperdibles.
por Santiago Joaquín GarcíaLa vitalidad con la que se expresa, su inquietud y su lucidez no permiten descifrar la edad de Caro. "No tengo cien años, pero tengo muchos", nos cuenta entre chistes. Pero en la cálida charla que compartió con El Debate Pregón solamente nos percatamos de ese hecho por la cantidad de cosas que vivió. Empezó su vida deportiva "en Gualeguay Central en el fútbol infantil cuando tenia nueve años en el año 1953". Allí siguió jugando toda su vida, pasó por las divisiones inferiores, hasta que debutó en primera "un 24 de mayo de 1960, cuando viene San Lorenzo de Almagro a buscar a un jugador (Julio "Gato" Posenato), jugamos contra la reserva y se terminan llevando a Oscar, el menor de los dos, que tenía 21 años". Años más tarde, Posenato compatiría equipo con Bambino Veira y los famosos cara sucias, compartiendo una gira por Méjico y ganándose elogios y reconocimientos de todo tipo. Volviendo a Caro, su debut se produce "a los 15 años porque se enferma un jugador, y debuto como puntero izquierdo, aunque mi puesto era de número diez". Aquel partido lo ganó Central "dos a uno con goles de Oscar Posenato y Gabriel Estapé" y se trataba de un conjunto "que ganaba campeonatos, junto con Sportiva y Libertad". Su puesto pasó "de enganche a defensor central, cuando los hermanos Posenato se fueron uno a San Lorenzo y otro a Libertad. Entonces junto con Lecuna, que ninguno de los dos pasábamos el metro setenta formamos la pareja de centrales. Lecuna era exquisito, un crack que hace poquito se nos fue y tiraba sombreros en el área cosa que lo llevó a muchos encontronazos con el arquero al que no le gustaba esto"."Decidí retirarme siendo capitán"Luego de una enorme carrera, sigue jugando siempre en Central "hasta los 27 años y me retiro como capitán de Central. Siempre comentando con amigos, digo que fui medio egoísta, porque me di cuenta que en el puesto mío venían jugadores como Piaggio que ya estaban para jugar en primera, y en cualquier momento me lo iban a decir. Entonces yo decidí retirarme siendo capitán" asegura. Sin embargo, lejos de desvincularse del deporte, "al año siguiente ya estaba dirigiendo, primero en una Escuela de Fútbol de Jorge Bulo que anduvo muy bien", y en la que casi todos los chicos que pasaron por ahí "llegaron a primera como Cacho Naccer, Marone y todos los que jugaban con ellos". Después llega el turno de dirigir en primera, "donde estuve cerca de ocho años dirigiendo" nos cuenta y recuerda "un campeonato en Gualeguaychú con Medina Bello de 9 y el actual intendente Luis Erro de 10, en el que le ganamos 7 a 2 a Gualeguaychú en su casa. Ahí llegamos a la final y perdimos con Concepción del Uruguay". También dirigió "un equipo de la Liga Mayor cuando vino la Selección Argentina "B", que antes de ir a un mundial hizo una gira y pasó por Gualeguay".Su paso por el BásquetDespués del retiro sucede un hecho fortuito: "el técnico del básquet femenino se va de Gualeguay", y como a mí me gustaba el básquet y jugaba algún partido en Sportiva, nuestro enemigo número 1. De todos modos, reconoce que jugó "poco al básquet, también en el Club Estudiantes (que tenía una cancha donde está el Gran Hotel ahora)". La cuestión es que comenzaron "a dirigir básquet femenino con mi señora, que dirigía mini e infantiles y allí conseguimos los únicos dos títulos de campeón entrerriano de Gualeguay en Básquet femenino: le ganamos a Cdelú unos juveniles en BH, con lleno total". Recuerda que "el estadio no tenía más lugar para sentarse, entonces la gente se sentaba en el suelo y esa noche llovió mucho y había una bajada por la que caía agua casi hasta la cancha; pero la gente se quedó sentada mojándose con tal de ver al equipo de Gualeguay". También ganaron "en Feliciano en infantiles el otro título en una final contra Paraná". Y recuerda con nostalgia que "antes el básquet femenino tenía equipo en BH, Sportiva, Bancario, Central, y en algún momento Libertad". Aquellos tiempos como director técnico de dos disciplinas en Central, eran jornadas en las que "desde las 18 horas yo dirigía básquet, fútbol y después teníamos una orquesta con el equipo de fútbol". Lo que se dice la vida entera en el club.Fugaz paso por Buenos AiresUna anécdota interesante, tiene que ver con las vueltas de la vida, por las que Caro se muda "a Buenos Aires y en el Café La Humedad al que Cacho Castaña le hizo una canción, por intermedio de mi viejo que era ahijado del dueño, conozco a Roberto Resquín, técnico de Argentinos Juniors, y me presentan como que me voy a probar". En realidad, esto "no era así, yo había ido a vivir allá, pero yo digo por acomodo porque la mujer del negro Resquín cantaba en ese café, me lleva a practicar". En aquel entrenamiento, "en Aeroparque juega Ricardo Ramacciotti, ex jugador de River, y Chiche Sosa entre otros. Todos parecían físico culturistas, me daba ganas de volverme y no jugar el partido" entre risas. Recuerda que anduvieron "muy bien y el técnico me dice: bueno, entrerriano, tenés que ir a entre Ríos a buscar el pase en blanco".La vuelta al pagoCon esa ilusión a cuestas de jugar en un club de Buenos Aires, Caro, "en vez de vacaciones como el resto de los jugadores, me vuelvo a Gualeguay para bailar a los carnavales, y en esa vuelta no me fui más". Por aquel entonces, Caro tenía veintiún años, y en aquel entonces "los bailes se hacían en Sportiva, y en aquellos carnavales, a las nueve de la noche se tiraba la bomba de la municipalidad en San Antonio, y a las doce de la noche en punto se terminaban". Luego del final, "desde los corsos, por calle Belgrano se hacía una procesión a pie hasta los bailes de Tito Martín en Sportiva". Para hacerle competencia a dichos espectáculo, "se hace un baile con Morocho Carlomagno, al que trae Vitullo, y hace un baile de carnaval espectacular ahí en Central". Esta fiesta lo encuentra Caro apenas llegado a la estación del tren, "y me encuentro con ese baile, y con algunos muchachos, conozco a mi novia, y los dirigentes me agarran del hombro mientras bailaba y me dicen que me tenía que quedar". Allí primero "me quedo en casa de un dirigente de la liga, Bichilani, que me consigue trabajo en su taller y me invita a vivir en su casa". Al pensar en su vuelta definitiva, piensa que entre otras cosas "me tiró el pago, las amistades de acá y como a los cinco meses, me casé, Central me hace una casa, me consiguen trabajo, y ahí me quedé definitivamente".Por una cuestión de espacio, entre tantas cosas que quedaron afuera, apenas hacemos una mención que tiene que ver con su paso por el periodismo, tanto gráfico como televisivo. Lógicamente, vinculado al deporte, y que según Caro lo llevó adelante porque "estudié en la escuela de la noche", evocando al gran Atahualpa Yupanqui. De todos modos, el verdadero objetivo de la nota está cumplido, ya que pudimos reflejar lo que Caro resume en la frase que da título a la nota: "La vida mía fue Gualeguay Central", y no nos quedan dudas de eso.
