La confianza, el secreto del equipo argentino en la Copa Davis
Leonardo Mayer fue el hombre elegido para ser el símbolo tenístico de este grupo. Un grupo sin figuras, pero con jugadores que mantienen un orden y se complementan entre si.
No existen los miedos para esta Argentina. Leonardo Mayer no tiene temor de ser el único e indispensable. Por eso fue el jugador elegido para acompañar a Carlos Berlocq y juntos destrozaron a Nenad Zimonjic y a Victor Troicki 6-2 6-4 y 6-1. En menos de una hora y media, el doble nacional cerró la serie y ya piensa en el futuro.La confianza fue el factor clave del partido y de la serie. El correntino y el Charly no dudaron nunca. Los serbios, si. Zimonjic no fue el hombre que esperaban y Troicki sintió el cachetazo de Federico Delbonis del primer día.Argentina mostró una vez más la complementación de sus dos jugadores. El 91% de puntos ganados por el primer saque a lo largo del encuentro revela la solidez de la dupla. Esa firmeza estuvo basada en la espalda de Leonardo Mayer quien fue el encargado de construir el juego sin hacerse eco de la espectacularidad. Carlos Berlocq, por su parte, fue quien dio los golpes de knocaut cuando debía. Lo hizo en el 5-2 del primer set cuando tiró dos drives iguales para dejar clavado a Zimonjic y Troicki en la red o en el slice cruzado que dejó dormido a los dos serbios en una situación complicada en el 4-3 del segundo set.La estocada del sábado no podría haber ocurrido sin la construcción del viernes. Todavía no saben a quién le ganaron. Los números finales derrumbaron el "50 y 50" que preveía Orsanic . Mayer y compañía se encargaron de hacer quedar a todos como unos profetas del miedo, pero la lógica marcaba la paridad de la serie. Con objetivos cortos, pasos pequeños y unidad, Argentina pasó la prueba. Sin Mónaco, pero sin peleas. Con Delpo, pero desde la tribuna. Sin dudas y con convicciones firmes.Luego del partido hablaron todos los jugadores. En la conferencia, Berlocq valoró a su compañero de dupla: "El me miraba y sabía que me tenía confianza", dijo Charly. Lo buscan, lo agranda, el poder ahora es del Yacaré. Pidieron la unidad. El capitán agradeció a los jugadores, a los sparrings, a los amigos y a los jugadores que acompañaron. Entre ellos está la torre de Tandil. Entre los que se quedaron afuera está Juan Mónaco. ¿Estará en la próxima serie? ¿Mantendrá el mismo equipo? La velocidad de la Carpeta en Bélgica le da una excusa para dejarlo afuera, pero también un argumento firme.Una vez más, este equipo sin figuras estridentes venció. El equipo nacional demostró que es más que la suma de sus partes y que sin egos construyeron el camino hasta la octava semifinal argentina en los últimos 10 años. Y décima en trece. El grupo no le tiene miedo a nada. Ahora toca Bélgica en septiembre. Y sus jugadores no son ningún cuco.
