La defensa de Boca, vital para el rendimiento del equipo
Con protagonistas que muestran un nivel muy alto y rinden partido a partido, el sistema no se resintió ni siquiera con la rotación que impuso el Vasco. Así, el equipo apenas recibió siete goles en todo el año
La rotación, las diecisiete formaciones distintas que mandó al escenario el "Vasco" Arruabarrena a lo largo de este 2015, no resintieron en ningún momento el sistema defensivo de Boca. Y esto se refleja en los números, apenas siete goles recibidos, cinco en el torneo casero y apenas dos en la fase de grupos de Copa. Sin dudas, una de las claves de este presente futbolístico exitoso, a dos frentes, que arrastra el Xeneize.Porque más allá de la postura que asume el equipo partido a partido, ambicioso y con una marcada obsesión por manejar el rol de la posesión, la defensa siempre se mostró fuerte y segura. Un ítem que en otras campañas, muy recientes, significó una verdadera pesadilla.Lo cierto es que los intérpretes con vocación defensiva fueron cambiando en este tramo inicial y todos ellos, casi sin excepción, cumplieron al pie de la letra con el libreto.El arco siempre estuvo bien custodiado. Agustín Orión, más allá de su reacción infantil en aquél partido con Temperley y la expulsión en San Juan, se anotó atajadas fundamentales que confirmaron el rumbo favorable de algunos partidos. La aparición de Guillermo Sara, sumó méritos para quedarse con el puesto, trajo tranquilidad y confianza ya que el arquero suplente siempre aparecía como un trauma.Los laterales, otra pesadilla en la última etapa del Virrey, se fortalecieron con la llegada de Gino Peruzzi, jerarquía y roce internacional, y la rápida adaptación de Nicolás Colazo. La zaga central mete miedo. Con Daniel Díaz y Marco Torsiglieri como referentes hay juego aéreo, presencia física y voz de mando. Claro que los que aparecen como alternativa, Leandro Marín, Fabián Monzón (todavía no rindió de acuerdo a lo esperado), el juvenil Juan Komar y hasta el renovado Guillermo Burdisso aportaron lo suyo.
