La revolución de Tabárez permitió corregir el rumbo
El seleccionador de Uruguay eligió para el duelo del jueves ante Inglaterra un once con importantes novedades respecto a sus últimas alineaciones y logró el triunfo 2-1.
Pese a sus reticencias a grandes cambios, Oscar Tabárez eligió para el duelo del jueves ante Inglaterra un once con importantes novedades respecto a sus últimas alineaciones y la revolución funcionó, logrando un triunfo 2-1 que impulsa a Uruguay en el Mundial.Dos de los cambios eran obligados. Diego Lugano, el capitán, había sido declarado baja el miércoles por una lesión en la rodilla izquierda y Maximiliano Pereira no podía jugar en Sao Paulo tras haber sido expulsado en el descuento del primer partido, el partido contra Costa Rica en Fortaleza (3-1).A ello se sumaba un cambio que parecía claro en los días previos al partido ante los ingleses, el de Luis Suárez en lugar de Diego Forlán en ataque, toda vez que el astro del Liverpool ya estaba recuperado de su operación de meniscos. Y fue clave: sus dos goles, uno de ellos ya en el minuto 85, permitieron la victoria.Pero Tabárez no limitó sus modificaciones a esos puestos, sino que prefirió hacer una revisión más profunda.Seis jugadores repitieron en el once (Fernando Muslera, Diego Godín, Martín Cáceres, Egidio Arévalo Ríos, Cristian Rodríguez y Edinson Cavani) y entre ellos Cáceres lo hizo en una posición diferente, pasando a ocupar el hueco dejado libre por Maxi Pereira en la banda derecha, reseñó AFP.El hueco de Cáceres en el flanco izquierdo lo ocupó Álvaro Pereira y como complemento de Godín en el centro de la defensa el elegido fue José Giménez, de apenas 20 años, pero que fue preferido a otras opciones más experimentadas como la de Sebastián Coates, que únicamente entró al final (88), en lugar de un Suárez con calambres.En el centro del campo, Christian Stuani y Walter Gargano dejaron su lugar a Nicolás Lodeiro y Álvaro González, que habían entrado en la segunda parte del partido ante los costarricenses y que esta vez fueron de la partida. Egidio Arévalo Ríos y el Cebolla Rodríguez se mantuvieron en sus puestos.Arriba Cavani -el autor del gol ante los costarricenses, transformando un penal- cambió a Forlán por Suárez como compañero."No hay nada conseguido en la clasificación. Hay mucho por andar pero esto nos trae mucha tranquilidad y un levantamiento del autoestima", afirmó Tabárez, uno de los grandes triunfadores de la tarde por su valiente apuesta, en la conferencia de prensa posterior al partido.Seguridad, confianza, concentraciónLos hombres de atrás, donde más modificaciones hubo, respondieron con compromiso y seguridad, ayudados también por una gran actuación de Muslera.Palito Pereira incluso protagonizó una de las imágenes de la tarde cuando se negó a ser sustituido pese a haber recibido un fuerte rodillazo involuntario en la cabeza de Raheem Sterling y que el médico del equipo aconsejaba su reemplazo.Lodeiro fue uno de los pulmones del equipo y precisamente su salida del campo, al ser cambiado en el 67 por Stuani, permitió a Inglaterra respirar e irse arriba. En el 75, Wayne Rooney lograba el empate provisional 1-1.Álvaro González también rindió muy bien en el centro, impulsando las ofensivas del equipo y colaborando con Egidio Arévalo Ríos en labores defensivas cuando su equipo lo necesitó.En ataque, el aporte de Suárez, que había sufrido como suplente ante Costa Rica, fue espectacular, decisiva, y el Pistolero desenfundó dos veces para dar la victoria a su equipo y terminar llorando por la emoción, casi un mes después de su operación.Para el partido del martes ante Italia, la duda estará en si Tabárez vuelve a un equipo más parecido al del primer partido y los amistosos premundialistas ganados a Irlanda del Norte (1-0) y Eslovenia (2-0), con Maxi Pereira ya de vuelta y la posibilidad del regreso de Lugano, o si opta por mantener una fórmula mixta o más parecida a la que triunfó ante los ingleses.
