Lanús goleó a Belgrano y avanzó en la Copa Sudamericana
Con goles de Aguirre, Braghieri, Farré, en contra, Almirón y Di Renzo el Grana derrotó al conjunto cordobes por 5 a 1. Velázquez habbía descontado parcialmente para el Pirata.
Los últimos noventa minutos estuvieron de más. Belgrano se suicidó ni bien pisó el campo de juego y Lanús lo goleó por 5 a 1. Así se clasificó a los octavos de final de la Copa Sudamericana, instancia en la que el próximo jueves recibirá a Defensor Sporting de Uruguay.La mayor obligación la tenía Belgrano, que por el empate 1 a 1 en Córdoba, debía al menos marcar un gol, para tener alguna chance. Pero el Celeste no tuvo tiempo ni para poner en marcha su plan.A veces los partidos tardan en abrirse. No fue el caso. Iban apenas 20 segundos, cuando Lanús salió con un pelotazo largo que llegó al borde del área celeste, Chiqui Pérez pifió para alcanzarle la pelota a Heredia y Sergio González quedó solo, intentó la gambeta, pero el arquero lo derribó en el área y los planetas se alinearon prematuramente en favor de la clasificación del Granate: penal, expulsión y gol de Aguirre.En la primera jugada del partido, Lanús se ponía en ventaja y Belgrano quedaba con diez por la roja para Heredia que dejó la cancha sin haber tocado la pelota. Entró Lucas Acosta por Parodi (otro que se fue sin tocar el balón) y el pibe fue vital para evitar que Lanús le diera forma de trámite a su clasificación con tres atajadas espectaculares: un remate a quemarropas de Román Martínez, un zapatazo de Ayala y un balazo de Martínez desde afuera del área.Era el pibe Acosta contra el mundo, pero aguantó todo lo que pudo. Le tapó muy bien un tiro libre a Velázquez pero, en el rebote, Braghieri (sin marca) no perdonó. Antes del descanso Lanús se ponía 2 a 0 y empezaba a bajar la persiana.La segunda parte se jugó por una cuestión reglamentaria. Porque Belgrano no tuvo ideas y pocas ganas, y porque Lanús no tuvo piedad. Claro que, además, contó con la complicidad de los defensores celestes que habían facilitado el primero, no hicieron nada en el segundo y directamente metieron el tercero: Claudio Pérez pretendió despejar sobre la línea tras un centro de Ayala y Farré se la llevó por delante.Después hubo un breve instante de intriga: Velázquez descontó recogiendo un rebote en el palo tras un tiro de Obolo, y como quedaba aún más de un cuarto de hora, algunos se preguntaron si el equipo de Zielinski tendría energías como para forzar el milagro. Pero esa sensación duro muy poco: Almirón no tardó en anotar el cuarto con un bonita definición y, ya cuando se jugaba el tiempo extra, Di Renzo se dio el gusto de anotar su apellido en la chapa cantando la quintina que decoró un partido que se había empezado a definir hacía noventa minutos.
