Murió Muhammad Ali, la leyenda más grande del boxeo
A los 74 años, y tras permanecer casi dos días internados en un hospital de Phoenix por problemas respiratorios, se apagó la vida del mítico campeón de los peso pesados. Luchó contra el Parkinson durante más de tres décadas y noqueó a Bonavena
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La historia dirá que el 4 de junio de 2016 pasó a la eternidad Muhammad Ali, considerado por muchos especialistas como el mejor boxeador de todos los tiempos. Fue a los 74 años, tras permanecer durante casi dos días internado en un hospital de Phoenix al que había ingresado por problemas respiratorios."Después de 32 años de luchar contra la enfermedad de Parkinson, Muhammad Alimurió a la edad de 74 años", confirmó su portavoz, Bob Gunnell.Ali era algo más que una leyenda del deporte mundial por su compromiso político y social. Conocido también por Cassius Clay en los inicios de su carrera, fue tres veces campeón del mundo de los pesados y campeón olímpico de los semipesados en 1960. Disputó 61 combates como profesional, con 56 victorias y 5 derrotas.Clay nació en Louisville, Kentucky, Estados Unidos, el 17 de enero de 1942.Según sus biógrafos, su llegada al boxeo se produjo a los 12 años, cuando entró de la mano de un policía y entrenador aficionado, Joe Martin, en un gimnasio poco después de que le robaran la bicicleta.Hasta 1959 había conseguido en el campo amateur numerosas victorias; entre ellas, seis Guantes de Oro de Kentucky, dos guantes nacionales en Nueva York, y dos campeonatos norteamericanos.No tenía más que 18 años cuando en los Juegos Olímpicos de Roma ganó la medalla de oro de los semipesados y decidió su paso al profesionalismo. En aquellos tiempos, el boxeo estaba, en parte, tutelado por la mafia y liderado por los boxeadores Floyd Patterson y Sonny Liston.El 25 de febrero de 1964 ganó el título mundial de los pesados, después de un combate frente a Liston en el que hizo alarde de sus dos mejores virtudes pugilísticas, un rítmico juego de piernas y un golpe demoledor.Ese año cobró aún mayor notoriedad al anunciar su conversión al Islam y el abandono de su nombre originar por el de Mohamed Ali. El púgil militaba en el movimiento Nación del Islam de Malcolm X, que proponía la liberación de los guetos negros y el fin de la segregación. Estados Unidos se sintió fascinado ante este campeón rebelde que acumulaba títulos sin cesar.Los dos años siguientes continuó tumbando rivales. Noqueó a Patterson, a Chuvalo, a Cooper, Brian London, a Mildenberger, a Williams y a Jerry Quarry, el orgullo de la América blanca, en el Madison Square Garden de Nueva York.En 1967 hizo un nuevo gesto espectacular. Se negó a incorporarse al Ejército y marchar a la guerra de Vietnam. Le condenaron a cinco años por insumisión, fue suspendido tres años y le despojaron de su título.El 26 de octubre de 1970 regresó victorioso al cuadrilátero, venciendo a Jerry Quarry, y nuevamente se dispuso a alcanzar la cima. Un mes y medio después, el 7 de diciembre, venció por nocaut en el último round de un espectacular combate a Oscar "Ringo" Bonavena, quien lo había hecho acariciar la lona en el noveno asalto.Sin embargo, su carrera pareció sucumbir con dos duras derrotas, contra Joe Frazier, el 8 de marzo de 1971, y Ken Norton, 31 de marzo de 1973. Pero entonces aceptó un combate ante George Foreman en Kinshasa, Zaire, el 30 de octubre de 1974. La pelea fue seguida en todo el mundo, fue tema de una película años después -"Cuando fuimos reyes"- y convirtió en mitos a ambos púgiles: Foreman y Ali, quien reconquistó el título mundial.Desde octubre de 1974 a febrero de 1976 puso cinco veces en juego su corona y sucesivamente derrotó a Chuck Wepner, Ron Lyle, Joe Burgner, Joe Frazier y Jean Pierre Coopman.Pero perdió el título el 15 de febrero de 1978 ante Leo Spinks. La negativa de éste a enfrentarse al aspirante oficial, Ken Norton, le permitió luchar de nuevo por el cetro mundial y el 15 de septiembre lo reconquistó por tercera vez ante Spinks, en el Superdome de Nueva Orleans. Poco después anunció su retiro.A lo largo de su carrera se enfrentó a los más grandes del cuadrilátero, a Patterson, Chuvalo, Cooper, London, Williams, Terrell, Folley y Foreman.Alí ganó más dinero que todos los pesos pesados anteriores juntos. En quince peleas que disputó entre 1971 y 1978 se embolsó, por ejemplo, más de 43 millones de dólares.Y como llegó, así se fue el dinero. Generosas contribuciones, fiestas legendarias, caprichos por doquier o malos negocios fueron el final de parte de su fortuna.Excepcionalmente, el 2 de octubre de 1980 volvió al ring para enfrentarse a Larry Holmes por el título del Consejo Mundial de Boxeo, un combate que perdió por abandono en el décimo asalto.Colgó los guantes definitivamente después de perder el 11 de diciembre de 1981 un combate a 10 asaltos contra Trevor Berbick, en Nassau (Bahamas).Poco después, el 9 de septiembre de 1984, se le diagnosticó que padecía Parkinson, una enfermedad degenerativa del sistema nervioso, que, según el director de la Clínica de Enfermedades Motrices de la Universidad de Columbia, doctor Stanley Fanh, tenía como causa inmediata el boxeo.Desde entonces luchó contra la progresión del mal. Todavía se recuerda su emotiva presentación en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Atlanta donde no sólo mostró las huellas que el Parkinson estaba dejando en su cuerpo, sino que, entre aplausos y vítores, reclamó su momento en la historia del deporte.
